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Apuntes del Profesor de Luis Ángel Carrasco Garrido

Posts con #incendios tag

El uso de implementos de seguridad puede salvar vidas

16 Enero 2021 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #Planes de emergencia, #Prevención de Riesgos, #Seguridad-Prevención-Emergencias, #administracion de riesgos, #gestiondelriesgo, #otra mirada, #Educación, #Reducción de Riesgos de Desastres, #incendios, #terremotos

Autor: Iván Urbina

Conozca qué son los Elementos de Protección Personal y por qué son obligatorios en las obras y en trabajos de construcción independientes. Además, sepa cuáles son los planes de escape en faenas.

Según cifras de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), desde el año 2009 hasta la fecha ha disminuido la tasa de accidentes laborales en Chile dentro del mundo de la construcción en un 41%. Y cómo no, si cada vez se han ido perfeccionando las técnicas de seguridad dentro de las faenas y se ha ido masificando el uso de los Elementos de Protección Personal (EPP), los cuales son cada vez mejor fabricados para evitar accidentes.

“Los Elementos de Protección Personal (EPP) tienen como función principal proteger diferentes partes del cuerpo, para evitar que un trabajador tenga contacto directo con factores de riesgo que le pueden ocasionar una lesión o enfermedad. Los EPP corresponden a cualquier equipo, aparato o dispositivo especialmente diseñado y fabricado para resguardar el cuerpo de cualquier daño provocado por accidentes del trabajo o enfermedades profesionales”, explica el ingeniero Luis Carrasco, académico de Prevención de Riesgos y Medioambiente de UTEM.

A pesar de que los EPP no reducen como tal el riesgo dentro de las obras, sí pueden aminorar accidentes y hasta salvar vidas gracias a ello. “Lo que hace el EPP es evitar o aminorar el impacto de un hecho no deseado, de un accidente. Su importancia está dada en la protección que este elemento da, una vez desembocado el accidente, lo que obviamente indica que el EPP siempre debe ser certificado, de óptima confección y mejor mantención”, complementa el experto. Por eso, es obligatorio su uso dentro de las obras.

Entre los elementos que sí o sí deben ocuparse están el zapato de seguridad de caña alta, resistente y antideslizante; casco de protección, anti impactos y con amortiguación; lentes de protección visual; protectores auditivos; mascarilla de protección respiratoria, y arnés de seguridad anclado a una cuerda de vida si es que las labores se realizan a una altura de 1,8 metros como mínimo.

Escape en obras

Vivimos en un país sísmico, y en promedio, cada 10 años hay un terremoto de grandes magnitudes. Por ello es que la ley exige un protocolo exclusivo de evacuación que asegure al trabajador un desplazamiento a una zona de seguridad libre de riesgos ante movimientos telúricos, incendios u otra emergencia. Este plan debe estar informado a todos los trabajadores en un documento de fácil acceso y entendimiento.

“Uno de los principales temas es tener una alarma adecuada. Cuando la emergencia es del tipo parcial, es decir, no todos saben de la emergencia, lo mejor es tener una alarma auditiva y visual (para aquellos que usan protección auditiva). La idea de esto es avisar a todo el personal de la construcción sobre la emergencia”, asegura Carrasco.

El experto en gestión del riesgo y educación agrega que “se deben tener siempre líderes de evacuación, brigadas de emergencia y un procedimiento que indique el control, el rescate y la evacuación que involucra necesariamente a todos los trabajadores de la construcción”.

“No debemos olvidar que toda emergencia natural o antrópica, como terremotos, tsunamis, aluviones, caídas de muros, incendios, caídas de un andamio, entre otras, requieren ayuda del ABC: Ambulancias, Bomberos y Carabineros”, finaliza el ingeniero.

Publicado en: lacuarta.com https://www.lacuarta.com/l4-constructor/noticia/uso-implementos-seguridad-puede-salvar-vidas/584807/ y La Cuarta https://noticias.utem.cl/wp-content/uploads/2021/01/Luis_Carrasco-LUN-04-12-scaled.jpg

 

 

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“Los fuegos artificiales son ingobernables”

4 Enero 2021 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #COVID-19, #Prevención de Riesgos, #administracion de riesgos, #fin de año, #incendios, #riesgos, #riesgosdefindeaño, #FUEGOSARTIFICIALES

En el año 2000; si, hace veinte años, los fuegos artificiales eran comercializados sin límite a personas naturales y también a niños, lo que finalmente nos puso la lista de los países sin regulación en la materia en América, “con cifras impresentables de niños quemados a causa de fuegos de artificio”.

Esta batalla que se dio desde diferentes instituciones Bomberos, Coaniquem, por nombrar algunas, tenían claro, que: “los fuegos artificiales son ingobernables” y de ahí, gran parte del riesgo y peligro que podían ocasionar, un artefacto peligroso que se lanza y no sabemos dónde puede caer.

La estadística demostraba que quemaban al operador y a aquellos que sin tener “arte ni parte” miraban la operación, porque también podían ser impactados por “la bengala” o un artefacto similar, también se ocasionaban incendios en casas y pastizales aledaños.

En mayo de 2000, se logró la promulgación de la Ley 19.680 del ministerio de Defensa Nacional, que prohíbe el uso de fuegos artificiales, la venta al público de ellos y regula la realización de espectáculos pirotécnicos masivos.

Esto permitió que la estadística de quemados por esa razón, bajara visiblemente, así como bajaron los incendios a consecuencia de los mismos fuegos de artificio.

Los espectáculos pirotécnicos realizados por profesionales también aumentaron sus exigencias, pero siguiendo la misma máxima que “los fuegos artificiales son ingobernables”, convivieron con el riesgo asociado.

Hoy nos vemos en un escenario donde la venta clandestina ha aumentado, donde es común escuchar en las noches o ver fuegos artificiales en poblaciones, vía pública, actos familiares, en actos mayores o menores sin regulación aparente; “hoy es normal ver el uso de fuegos artificiales”.

¿Dónde se compran? ¿Quién los trae? ¿Quién los comercializa? Seguramente no podremos contestar con certeza a estas preguntas, pero si podemos establecer con certeza una realidad: No habría comercio, si no hubieran interesados. Quienes los comercializan son adultos, y los mayores perjudicados siempre son terceros, son niños, que observan o manipulan un artefacto que es ingobernable.

Hace 20 años nos sentíamos orgullosos, porque ingresábamos a la lista de países serios en esta materia; hoy estamos en la lista de los países que teniendo una ley esta no es efectiva.

“Nuevamente tendremos que apelar al autocuidado, el mismo que no ha funcionado del todo bien con el COVID-19. NO COMPRE NI OPERE FUEGOS ARTIFICIALES, además de ser un delito, puede quemarse el operador, aquel que mira, un niño, puede quemarse lo más preciado para nosotros; recuerde los fuegos artificiales son ingobernables”.

https://elreporterodeiquique.com/los-fuegos-artificiales-son-ingobernables/

 

Ing. Luis Carrasco Garrido Académico Dpto. de Prevención de Riesgo y Medio Ambiente UTEM Experto en Gestión del Riesgo y Educación  luis.carrasco@utem.cl @carrascoluis

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Riesgos al por mayor: “Cuando el coronavirus se mezcla con las Fiestas Patrias”

16 Septiembre 2020 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #COVID-19, #fiestas patrias, #Prevención de Riesgos, #Educación, #Seguridad-Prevención-Emergencias, #Reducción de Riesgos de Desastres, #asados en balcon, #incendios, #parrillas, #otra mirada, #riesgos, #fiestas

Para las fiestas, y en este caso las “fiestas Patrias”, la gente en general, tiende a celebrar con acciones que nunca ha realizado o normalmente no hace o no tiene experticia, no planifica la celebración y toma riesgos innecesarios que pueden terminar en un accidente.

En estas fechas hay una gran tendencia a comer en exceso, o mezclar alimentos incompatibles, a tal punto, de provocar problemas estomacales o gastrointestinales. Al consumir productos que han perdido su cadena frío y que muchas veces están en descomposición, nos llevan a cuadros agudos de intoxicación.

Cuando a temas de comer se refiere, por ejemplo, conversar, beber, con trozos muy grandes de carne en la boca,  no masticar y tragar, es probable que nos encontremos con un episodio de atragantamiento repentino, lo que produce generalmente una  obstrucción accidental de las vías respiratorias, que puede llegar a provocar la asfixia del sujeto afectado, ante eso, muchas veces la gente no sabe  aplicar la maniobra de Heimlich, como solución práctica.

El consumo de licor, de bebidas alcohólicas en exceso, llevan a realizar acciones temerarias, poco precisas, torpes que pueden provocar  caídas del mismo nivel, a diferente nivel, manejo imperfecto del fuego, de cuchillos, martillos, serruchos, herramientas en general, cierre de puertas, caminar por la calle, etc. Conducir luego de beber alcohol, hace que el conductor además de temerario, tenga reacciones lentas, lo que puede provocar choques, atropellos, una tragedia. Dormir ebrio (en niveles severos, en estado Blackout) puede significar ahogarse con su propio vómito o tener cero reacción, frente a un incendio, terremoto, o una emergencia donde se requiere de su participación.

Cortar la carne, no es juego. Se requieren cuchillos adecuados, colocación de las manos en posición defensiva, para corte de riesgo, o simplemente el uso de un guante de seguridad fabricado de malla metálica. Para evitarnos eso, pídale a la carnicería o centro carnicero el corte que usted desea y no experimente una acción que puede tener consecuencias graves.

El hacer fuego en una parrilla es un arte, pero, ¡cuidado!, el uso de “acelerantes” para mejorar la llama, gasolina, aceite, querosene, cera, petróleo, pueden tener la reacción de una explosión; un flamazo, que puede quemar al parrillero, su entorno, la ropa, el cortinaje, incluso todo el combustible que rodee la parrilla (papel, carbón, bidón de acelerante). Así mismo el uso del secador de pelo o ventilador crea un lanza llama inesperado, por aumento del oxígeno en la combustión; el contacto del fuego con la ropa sintética de los observadores que muchas veces son niños, también puede ser un episodio terrorífico.

El uso de parrillas de gas, sin verificar mangueras, abrazaderas, fugas,  o parrillas eléctricas que no tienen llama, al dejarlas conectadas propician quemaduras en inexpertos.

Conexiones eléctricas artesanales, para alumbrar patios o extensiones, fuera de la construcción madre, conexiones con cables “vivos” (sin protección y con energía), pueden provocar una electrocución; recalentamiento de línea, por un alto consumo, puede provocar un incendio, el uso de focos potentes de iluminación en contacto con guirnaldas y cortinajes también pueden producir incendios.

La colocación de banderas, así como el arreglo de la casa en acciones temerarias en altura, sin tener escalas adecuadas, puede significar una caída grave, teniendo en cuenta que 1.80 m. es una medida mínima de atención en lo laboral, colocar la bandera en mástiles inadecuados, o lugares de cierta complejidad como lo son balcones o techos, puede significar, caídas, golpes, cortes, de gravedad.

Y como si fuera poco, ahora se agrega el COVID-19, guarde la distancia física a los menos dos metros de distancia entre invitado e invitado, proteja a la gente de tercera edad o que tengan preexistencias que hacen su salud más frágil (hipertensión, problemas cardíacos, respiratorios, etc.) Use mascarillas y que todos los invitados usen mascarillas, prepare un mesa con distancia física, haga caso a la recomendación que establece un máximo de personas que se pueden reunir; conserve su vaso, sus utensilios no mezcle elementos, cada cual con su servicio, plato, vaso. Las ensaladas en el plato nadie sacando ensalada y carne con el servicio que ha llevado a su boca. Cada dos horas un lavado de manos, no lleve sus manos a la cara, cuidado con los estornudos o conversaciones sin guardar las medidas de seguridad, limpie baños después de cada uso,  “recuerde a mayor exposición mayor riesgo de contagio”.

En estos días planifique su celebración y evite accidentes, que puedan “aguar” su celebración de Fiestas Patrias y no le de tregua al COVID-19.

 

Ing. Luis Carrasco Garrido Académico Dpto. de Prevención de Riesgo y Medio Ambiente UTEM Experto en Gestión del Riesgo y Educación

 

 

 

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¿Asados en un balcón encerrados?, ¿se pueden hacer?

15 Septiembre 2020 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #Reducción de Riesgos de Desastres, #Seguridad-Prevención-Emergencias, #riesgos, #otra mirada, #fiestas patrias, #incendios, #parrillas, #asados, #asados en balcon

Muchos copropietarios, vecinos se molestan ante el aroma a asado y los ruidos de los comensales. Otros se asustan cuando sale mucho humo del departamento contiguo y llaman a los bomberos.

A veces los reclamos son justificados, la desidia de sus dueños hace que las parrillas sufran desperfectos después de estar guardadas mucho tiempo, causando fugas de gas o fallas eléctricas o simplemente el descuido de una parrilla a carbón.

Nadie se preocupa demasiado de la presencia de estos implementos, independientemente de si funcionan a carbón, gas o electricidad. Y los peligros son altos: se puede escapar una brasa, un cilindro puede tener fuga y se puede inflamar o se puede producir un accidente eléctrico.

“El asado puede ser una fuente de conflictos” y con toda seguridad en un edificio departamento.

Ahora que estamos obligados al encierro, en estas fiestas nos podemos preguntar: ¿Es seguro hacer asados en un departamento?

Reglas de la Parrilla

Los reclamos sobran. Más de un vecino se queja por el humo excesivo, el aroma a carne asada, los ruidos de los festejados o el peligro de un incendio.

"Tener una parrilla en un balcón es como hacer una fogata en la terraza”. Varias veces, durante el 18 o el Año Nuevo, se reciben llamados de alarma de incendio porque sale mucho humo de un departamento y muchas veces solo es una carne que se pasó de punto.

Todo dependerá de los reglamentos de administración de las diferentes comunidades,  donde se establece claramente, que está permitido, y en qué condiciones se puede utilizar la terraza o balcón o los departamentos.

Existen balcones o terrazas que por diseño, consideran una parrilla a gas o a electricidad  con una campana de extracción. En este caso estamos hablando de un sistema fijo, con un sistema de alimentación estudiado, “creado para usar parrillas y hacer asados”.

Si la decisión de usar una parrilla, está relacionada a una elección personal,  el conocimiento y experiencia del operador es fundamental, pero eso, lleva un alto riesgo asociado, “no todos los que creen saber, saben”.

No sabemos si los elementos que se utilizaran están certificados o son artesanales

Si la elección supone leña, carbón, llama viva (fuegos que se pueden transformar en ingobernables), si a eso, agregamos que el espacio no es el adecuado; ese tipo de decisión, puede provocar incendios en el mismo departamento o en departamentos vecinos. También puede provocar quemaduras o accidentes a personas donde se involucre el fuego y el calor.

Las parrillas a gas o electricidad pueden ser un poco más seguras, porque se asume como una estufa o una superficie con temperatura, siendo la llama menor o inexistente, sin embargo, accidentes, quemaduras se pueden producir debido a un espacio inadecuado, mala operación, o terceros en un área de peligro.

Si el reglamento del condominio no prohíbe la presencia de parrillas en el edificio, éstas están permitidas. "Salvo que exista algún reclamo”. En ese caso, se recomienda que el administrador junto al Comité de Administración y la Asamblea de Copropietarios tomen una resolución para cambiar el reglamento interno, de lo contrario esto terminará en el juzgado de policía local.

Cuando el espacio no está diseñado para eso, ni autorizado para utilizar parrillas. Se aconseja  no utilizarlos para asar carne”.

En muchos condominios se han habilitado parrillas, hornos, sectores de club house, para cocinar.

Cuando las condiciones están dadas ¿Qué recomendaciones deben seguir quienes pueden hacerlo?

Utilizar la parrilla que ofrezca menos riesgo comparativamente con aquellas que usan llama abierta y requieren de experticia del operador, para avivar el fuego, con un cartón, secador de pelo, soplador, etc. o requieren de acelerante para encender.

Para eso, la parrilla eléctrica y la de gas empotrada son más seguras, tener un extintor a mano, un balde con agua, una toalla totalmente empapada (para quemaduras o bajar temperatura o sofocar). Evitar que los niños estén jugando en la zona de fuego, evitar que personas distraigan al operador de la parrilla.

Definitivamente la misión de parrillero, no es compatible con personas bebidas o con consumo de alcohol en el sector; sus reflejos son tardíos, y sus movimientos pueden ser torpes antes y después de la emergencia. 

 ¿Hay alguna especificación en el caso de las parrillas que pueden se usar?

Comprar una parrilla eléctrica o gas que sea certificada por la SEC. Y siempre siga las instrucciones y las indicaciones del prospecto técnico.

Los asados realizados en los quinchos de edificios también podrían tornarse peligrosos si no se procede con responsabilidad. “El maestro parrillero nunca debe perder de vista el fuego y la carne, de lo contrario la fiesta se puede transformar en un drama”.

https://www.flanlate.com/2020/09/puedo-hacer-un-asado-en-el-balcon.html?spref=tw

Ing. Luis Carrasco Garrido Académico Dpto. de Prevención de Riesgo y Medio Ambiente UTEM Experto en Gestión del Riesgo y Educación

 

 

 

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