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Apuntes del Profesor de Luis Ángel Carrasco Garrido

Posts con #prevencion de riesgos tag

El uso de implementos de seguridad puede salvar vidas

16 Enero 2021 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #Planes de emergencia, #Prevención de Riesgos, #Seguridad-Prevención-Emergencias, #administracion de riesgos, #gestiondelriesgo, #otra mirada, #Educación, #Reducción de Riesgos de Desastres, #incendios, #terremotos

Autor: Iván Urbina

Conozca qué son los Elementos de Protección Personal y por qué son obligatorios en las obras y en trabajos de construcción independientes. Además, sepa cuáles son los planes de escape en faenas.

Según cifras de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), desde el año 2009 hasta la fecha ha disminuido la tasa de accidentes laborales en Chile dentro del mundo de la construcción en un 41%. Y cómo no, si cada vez se han ido perfeccionando las técnicas de seguridad dentro de las faenas y se ha ido masificando el uso de los Elementos de Protección Personal (EPP), los cuales son cada vez mejor fabricados para evitar accidentes.

“Los Elementos de Protección Personal (EPP) tienen como función principal proteger diferentes partes del cuerpo, para evitar que un trabajador tenga contacto directo con factores de riesgo que le pueden ocasionar una lesión o enfermedad. Los EPP corresponden a cualquier equipo, aparato o dispositivo especialmente diseñado y fabricado para resguardar el cuerpo de cualquier daño provocado por accidentes del trabajo o enfermedades profesionales”, explica el ingeniero Luis Carrasco, académico de Prevención de Riesgos y Medioambiente de UTEM.

A pesar de que los EPP no reducen como tal el riesgo dentro de las obras, sí pueden aminorar accidentes y hasta salvar vidas gracias a ello. “Lo que hace el EPP es evitar o aminorar el impacto de un hecho no deseado, de un accidente. Su importancia está dada en la protección que este elemento da, una vez desembocado el accidente, lo que obviamente indica que el EPP siempre debe ser certificado, de óptima confección y mejor mantención”, complementa el experto. Por eso, es obligatorio su uso dentro de las obras.

Entre los elementos que sí o sí deben ocuparse están el zapato de seguridad de caña alta, resistente y antideslizante; casco de protección, anti impactos y con amortiguación; lentes de protección visual; protectores auditivos; mascarilla de protección respiratoria, y arnés de seguridad anclado a una cuerda de vida si es que las labores se realizan a una altura de 1,8 metros como mínimo.

Escape en obras

Vivimos en un país sísmico, y en promedio, cada 10 años hay un terremoto de grandes magnitudes. Por ello es que la ley exige un protocolo exclusivo de evacuación que asegure al trabajador un desplazamiento a una zona de seguridad libre de riesgos ante movimientos telúricos, incendios u otra emergencia. Este plan debe estar informado a todos los trabajadores en un documento de fácil acceso y entendimiento.

“Uno de los principales temas es tener una alarma adecuada. Cuando la emergencia es del tipo parcial, es decir, no todos saben de la emergencia, lo mejor es tener una alarma auditiva y visual (para aquellos que usan protección auditiva). La idea de esto es avisar a todo el personal de la construcción sobre la emergencia”, asegura Carrasco.

El experto en gestión del riesgo y educación agrega que “se deben tener siempre líderes de evacuación, brigadas de emergencia y un procedimiento que indique el control, el rescate y la evacuación que involucra necesariamente a todos los trabajadores de la construcción”.

“No debemos olvidar que toda emergencia natural o antrópica, como terremotos, tsunamis, aluviones, caídas de muros, incendios, caídas de un andamio, entre otras, requieren ayuda del ABC: Ambulancias, Bomberos y Carabineros”, finaliza el ingeniero.

Publicado en: lacuarta.com https://www.lacuarta.com/l4-constructor/noticia/uso-implementos-seguridad-puede-salvar-vidas/584807/ y La Cuarta https://noticias.utem.cl/wp-content/uploads/2021/01/Luis_Carrasco-LUN-04-12-scaled.jpg

 

 

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“Los fuegos artificiales son ingobernables”

4 Enero 2021 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #COVID-19, #Prevención de Riesgos, #administracion de riesgos, #fin de año, #incendios, #riesgos, #riesgosdefindeaño, #FUEGOSARTIFICIALES

En el año 2000; si, hace veinte años, los fuegos artificiales eran comercializados sin límite a personas naturales y también a niños, lo que finalmente nos puso la lista de los países sin regulación en la materia en América, “con cifras impresentables de niños quemados a causa de fuegos de artificio”.

Esta batalla que se dio desde diferentes instituciones Bomberos, Coaniquem, por nombrar algunas, tenían claro, que: “los fuegos artificiales son ingobernables” y de ahí, gran parte del riesgo y peligro que podían ocasionar, un artefacto peligroso que se lanza y no sabemos dónde puede caer.

La estadística demostraba que quemaban al operador y a aquellos que sin tener “arte ni parte” miraban la operación, porque también podían ser impactados por “la bengala” o un artefacto similar, también se ocasionaban incendios en casas y pastizales aledaños.

En mayo de 2000, se logró la promulgación de la Ley 19.680 del ministerio de Defensa Nacional, que prohíbe el uso de fuegos artificiales, la venta al público de ellos y regula la realización de espectáculos pirotécnicos masivos.

Esto permitió que la estadística de quemados por esa razón, bajara visiblemente, así como bajaron los incendios a consecuencia de los mismos fuegos de artificio.

Los espectáculos pirotécnicos realizados por profesionales también aumentaron sus exigencias, pero siguiendo la misma máxima que “los fuegos artificiales son ingobernables”, convivieron con el riesgo asociado.

Hoy nos vemos en un escenario donde la venta clandestina ha aumentado, donde es común escuchar en las noches o ver fuegos artificiales en poblaciones, vía pública, actos familiares, en actos mayores o menores sin regulación aparente; “hoy es normal ver el uso de fuegos artificiales”.

¿Dónde se compran? ¿Quién los trae? ¿Quién los comercializa? Seguramente no podremos contestar con certeza a estas preguntas, pero si podemos establecer con certeza una realidad: No habría comercio, si no hubieran interesados. Quienes los comercializan son adultos, y los mayores perjudicados siempre son terceros, son niños, que observan o manipulan un artefacto que es ingobernable.

Hace 20 años nos sentíamos orgullosos, porque ingresábamos a la lista de países serios en esta materia; hoy estamos en la lista de los países que teniendo una ley esta no es efectiva.

“Nuevamente tendremos que apelar al autocuidado, el mismo que no ha funcionado del todo bien con el COVID-19. NO COMPRE NI OPERE FUEGOS ARTIFICIALES, además de ser un delito, puede quemarse el operador, aquel que mira, un niño, puede quemarse lo más preciado para nosotros; recuerde los fuegos artificiales son ingobernables”.

https://elreporterodeiquique.com/los-fuegos-artificiales-son-ingobernables/

 

Ing. Luis Carrasco Garrido Académico Dpto. de Prevención de Riesgo y Medio Ambiente UTEM Experto en Gestión del Riesgo y Educación  luis.carrasco@utem.cl @carrascoluis

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Prevención de Riesgos para Fiestas (en tiempos de pandemia).

4 Enero 2021 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #COVID-19, #Educación, #Prevención de Riesgos, #RRD, #Seguridad-Prevención-Emergencias, #coronavirus, #otra mirada, #fin de año, #riesgosdefindeaño, #gestiondelriesgo, #administracion de riesgos

                                                                                                      

La tendencia  en fiestas de navidad y año nuevo es comer en exceso, o mezclar alimentos incompatibles, a tal punto, de provocar problemas estomacales o gastrointestinales. De la misma forma, al consumir productos que han perdido su cadena frío y que muchas veces están en descomposición, y nos llevan a cuadros agudos de intoxicación; este tema pasa  a ser más complejo si debemos concurrir de urgencia a la asistencia pública considerando lo atestado de los servicios médicos y la condición de pandemia que afecta al país.

Si de comer se refiere, por ejemplo, conversar, beber, con trozos muy grandes de carne en la boca,  no masticar y tragar, es probable que nos encontremos con un episodio de atragantamiento repentino, lo que produce generalmente una  obstrucción accidental de las vías respiratorias, que puede llegar a provocar la asfixia del sujeto afectado, ante eso, para lo cual se requiere aplicar la maniobra de Heimlich, como solución práctica.

El consumo de licor, de bebidas alcohólicas en exceso, llevan a realizar acciones temerarias, poco precisas, torpes que pueden provocar  caídas del mismo nivel, a diferente nivel, manejo imperfecto del fuego, de cuchillos, martillos, serruchos, herramientas en general, cierre de puertas, caminar por la calle, etc.

Conducir luego de beber alcohol, hace que el conductor además de temerario, tenga reacciones lentas, lo que puede provocar choques, atropellos, una tragedia.

Dormir ebrio (en niveles severos, en estado Blackout) puede significar ahogarse con su propio vómito o tener cero reacciones, frente a un incendio, terremoto, o una emergencia donde se requiere de su participación.

Cortar la carne, no es un juego. Se requieren cuchillos adecuados, colocación de las manos en posición defensiva, para corte de riesgo, o simplemente el uso de un guante de seguridad fabricado de malla metálica. Para evitarnos eso, pídale a la carnicería o centro carnicero el corte que usted desea y no experimente una acción que puede tener consecuencias graves.

El hacer fuego en una parrilla es un arte, pero, ¡cuidado!, el uso de “acelerantes” para mejorar la llama, gasolina, aceite, querosene, cera, petróleo, puede provocar una explosión o una inflamación violenta; un flamazo, que puede quemar al parrillero, su entorno, la ropa, el cortinaje, incluso todo el combustible que rodee la parrilla (papel, carbón, bidón de acelerante). Así mismo el uso del secador de pelo o ventilador crea un lanza llama inesperado, por aumento del oxígeno en la combustión; el contacto del fuego con la ropa sintética de los observadores que muchas veces son niños, también puede ser un episodio inesperado.

El uso de parrillas de gas, sin verificar mangueras, abrazaderas, fugas,  o parrillas eléctricas que no tienen llama, al dejarlas conectadas propician quemaduras en inexpertos o curiosos.

Conexiones eléctricas artesanales, para alumbrar patios o extensiones, fuera de la construcción madre, conexiones con cables “vivos” (sin protección y con energía), que pueden provocar una electrocución; recalentamiento de línea, por un alto consumo, puede provocar un incendio, el uso de focos potentes de iluminación en contacto con guirnaldas y cortinajes también pueden producir incendios.

Recuerde el uso de fuegos de artificio por personas naturales está prohibido, la principal característica es que son ingobernables y generalmente queman a terceros y mayoritariamente niños.

El invitado en estas fiestas COVID -19

Las reuniones deben ser en espacios exteriores, los participantes deben llevar mascarillas y mantener la distancia física. En espacios interiores, limitar el tamaño del grupo y  con la mayor ventilación posible para reducir el riesgo de exposición. Marque su vaso y posición, con porciones de comida entregadas desde la cocina, que nadie saque ensaladas o raciones mezclando servicios, platos, etc.

Lavarse las manos constantemente, utilice elementos de limpieza para baños y superficies en uso, cada cierto intervalo de tiempo.

Utilice mascarillas y practique la distancia física con amigos y familia, esto ayuda significativamente para evitar contagiarse de coronavirus.

En estas fiestas no improvise, planifique sus fiestas de forma segura.

En estas fiestas no improvise, planifique sus fiestas de forma segura.

http://portal.nexnews.cl/showN?valor=fb6uu La Estrella de Iquique 24.12.20 “Prevención de riesgos para fiestas de fin de año en tiempos de pandemia” Luis Carrasco

http://portal.nexnews.cl/showN?valor=fbf7m La Prensa El Diario de la Región del Maule 25.12.20 “Prevención de riesgos para Fiestas de Navidad y Año Nuevo en tiempos de pandemia” Luis Carrasco

http://portal.nexnews.cl/showN?valor=fbh3i La Crónica de Chillan 26.12.20 “Año Nuevo en tiempos de pandemia” Luis Carrasco

http://portal.nexnews.cl/showN?valor=fbphy Diario Austral Región de los Ríos 28.12.20 “PREVENCIÓN PARA FIESTAS” Luis Carrasco

Ing. Luis Carrasco Garrido Académico Dpto. de Prevención de Riesgo y Medio Ambiente UTEM Experto en Gestión del Riesgo y Educación  luis.carrasco@utem.cl @carrascoluis

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Riesgos al por mayor: “Cuando el coronavirus se mezcla con las Fiestas Patrias”

16 Septiembre 2020 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #COVID-19, #fiestas patrias, #Prevención de Riesgos, #Educación, #Seguridad-Prevención-Emergencias, #Reducción de Riesgos de Desastres, #asados en balcon, #incendios, #parrillas, #otra mirada, #riesgos, #fiestas

Para las fiestas, y en este caso las “fiestas Patrias”, la gente en general, tiende a celebrar con acciones que nunca ha realizado o normalmente no hace o no tiene experticia, no planifica la celebración y toma riesgos innecesarios que pueden terminar en un accidente.

En estas fechas hay una gran tendencia a comer en exceso, o mezclar alimentos incompatibles, a tal punto, de provocar problemas estomacales o gastrointestinales. Al consumir productos que han perdido su cadena frío y que muchas veces están en descomposición, nos llevan a cuadros agudos de intoxicación.

Cuando a temas de comer se refiere, por ejemplo, conversar, beber, con trozos muy grandes de carne en la boca,  no masticar y tragar, es probable que nos encontremos con un episodio de atragantamiento repentino, lo que produce generalmente una  obstrucción accidental de las vías respiratorias, que puede llegar a provocar la asfixia del sujeto afectado, ante eso, muchas veces la gente no sabe  aplicar la maniobra de Heimlich, como solución práctica.

El consumo de licor, de bebidas alcohólicas en exceso, llevan a realizar acciones temerarias, poco precisas, torpes que pueden provocar  caídas del mismo nivel, a diferente nivel, manejo imperfecto del fuego, de cuchillos, martillos, serruchos, herramientas en general, cierre de puertas, caminar por la calle, etc. Conducir luego de beber alcohol, hace que el conductor además de temerario, tenga reacciones lentas, lo que puede provocar choques, atropellos, una tragedia. Dormir ebrio (en niveles severos, en estado Blackout) puede significar ahogarse con su propio vómito o tener cero reacción, frente a un incendio, terremoto, o una emergencia donde se requiere de su participación.

Cortar la carne, no es juego. Se requieren cuchillos adecuados, colocación de las manos en posición defensiva, para corte de riesgo, o simplemente el uso de un guante de seguridad fabricado de malla metálica. Para evitarnos eso, pídale a la carnicería o centro carnicero el corte que usted desea y no experimente una acción que puede tener consecuencias graves.

El hacer fuego en una parrilla es un arte, pero, ¡cuidado!, el uso de “acelerantes” para mejorar la llama, gasolina, aceite, querosene, cera, petróleo, pueden tener la reacción de una explosión; un flamazo, que puede quemar al parrillero, su entorno, la ropa, el cortinaje, incluso todo el combustible que rodee la parrilla (papel, carbón, bidón de acelerante). Así mismo el uso del secador de pelo o ventilador crea un lanza llama inesperado, por aumento del oxígeno en la combustión; el contacto del fuego con la ropa sintética de los observadores que muchas veces son niños, también puede ser un episodio terrorífico.

El uso de parrillas de gas, sin verificar mangueras, abrazaderas, fugas,  o parrillas eléctricas que no tienen llama, al dejarlas conectadas propician quemaduras en inexpertos.

Conexiones eléctricas artesanales, para alumbrar patios o extensiones, fuera de la construcción madre, conexiones con cables “vivos” (sin protección y con energía), pueden provocar una electrocución; recalentamiento de línea, por un alto consumo, puede provocar un incendio, el uso de focos potentes de iluminación en contacto con guirnaldas y cortinajes también pueden producir incendios.

La colocación de banderas, así como el arreglo de la casa en acciones temerarias en altura, sin tener escalas adecuadas, puede significar una caída grave, teniendo en cuenta que 1.80 m. es una medida mínima de atención en lo laboral, colocar la bandera en mástiles inadecuados, o lugares de cierta complejidad como lo son balcones o techos, puede significar, caídas, golpes, cortes, de gravedad.

Y como si fuera poco, ahora se agrega el COVID-19, guarde la distancia física a los menos dos metros de distancia entre invitado e invitado, proteja a la gente de tercera edad o que tengan preexistencias que hacen su salud más frágil (hipertensión, problemas cardíacos, respiratorios, etc.) Use mascarillas y que todos los invitados usen mascarillas, prepare un mesa con distancia física, haga caso a la recomendación que establece un máximo de personas que se pueden reunir; conserve su vaso, sus utensilios no mezcle elementos, cada cual con su servicio, plato, vaso. Las ensaladas en el plato nadie sacando ensalada y carne con el servicio que ha llevado a su boca. Cada dos horas un lavado de manos, no lleve sus manos a la cara, cuidado con los estornudos o conversaciones sin guardar las medidas de seguridad, limpie baños después de cada uso,  “recuerde a mayor exposición mayor riesgo de contagio”.

En estos días planifique su celebración y evite accidentes, que puedan “aguar” su celebración de Fiestas Patrias y no le de tregua al COVID-19.

 

Ing. Luis Carrasco Garrido Académico Dpto. de Prevención de Riesgo y Medio Ambiente UTEM Experto en Gestión del Riesgo y Educación

 

 

 

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El trabajador enfrenta el Covid-19 a “mano limpia”

24 Julio 2020 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #COVID-19, #Planes de emergencia, #Prevención de Riesgos, #RRD, #Reducción de Riesgos de Desastres, #administracion de riesgos, #coronavirus, #medidas coronavirus, #otra mirada, #riesgos, #vuelta a la normalidad

En tiempos de emergencia sanitaria, la seguridad y la salud laboral debe tener la máxima prioridad porque el punto central es que el COVID - 19 afecta “la salud relativa del individuo”, lo  que puede derivar en la muerte. Debemos acostumbrarnos a la idea que el lugar de trabajo ya no será el mismo y que será en este escenario donde se libre una batalla decisiva contra la pandemia. Esto significa que: “cualesquiera que sean las acciones y recomendaciones alcanzadas hoy, pueden no ser válidas mañana”.  La pandemia global continúa expandiéndose y cada país y territorio está viviendo su propia experiencia en un momento diferente del proceso, lo que recomienda ver las experiencias mundiales como información referencial, para la toma de decisiones que se deberá realizar caso a caso, en escenarios locales similares.

Para facilitar esta transición paulatina a la vuelta a la normalidad, teniendo aun presente el  riesgo del COVID-19, cabe considerar la posibilidad de reanudar gradualmente las actividades, privilegiando el tele-trabajo y solo volver con trabajos que la presencialidad sea imprescindible. En ese escenario la exposición y el hacinamiento son los factores que se pueden regular o modificar con una planificación adecuada, lo que se traduce que a menor exposición y menor hacinamiento,  menor riesgo, otro elemento importante es “la higiene personal que depende del auto-cuidado”.

La higiene personal

El lavado de manos: la higiene de las manos es extremadamente importante en la prevención de la propagación del virus de la COVID-19. Para eso es imprescindible que los trabajadores tengan a su disposición instalaciones con lavatorios suficientes para lavarse las manos, con agua, jabón, toallas desechables, etc.

Lavarse adecuadamente las manos (20 segundos) y con frecuencia; especialmente al llegar al trabajo, después de ir al baño, después de sonarse la nariz, toser o estornudar y antes de almorzar.

Colocar carteles y señales que promuevan el correcto lavado de manos.

Allí donde no sea posible lavarse las manos con agua y jabón, se debe facilitar geles desinfectantes para manos a base de alcohol (con una concentración de un 60%-80% de alcohol).

Instruir a los trabajadores para que eviten el contacto con objetos o superficies que hayan sido utilizadas o tocadas por otras personas (por ejemplo, los tiradores de las puertas) y para que se laven las manos después del contacto con dichas superficies u objetos.

La higiene respiratoria cubrirse la boca y la nariz, con el codo flexionado o un pañuelo al toser o estornudar y desechar inmediatamente los pañuelos usados. Facilite pañuelos de papel y contenedores específicos para desecharlos (los contenedores cubiertos y de pedal son los más adecuados).

“Coloque carteles y letreros que recuerden a los trabajadores que deben evitar tocarse la nariz, los ojos o la boca”.

¿Cómo se propagan los microbios?

  1. Se toca los ojos, la nariz y la boca con las manos sin lavar.
  2. Prepara o consume alimentos o bebidas con las manos sin lavar.
  3. Toca una superficie o un objeto contaminado.
  4. Se suena la nariz o se cubre la nariz y la boca con las manos cuando tose o estornuda y luego le toca las manos a otra persona o toca objetos de uso común.
  5. Después de estar en un lugar público y tocar un artículo o una superficie que otras personas podrían tocar frecuentemente, como las manijas de las puertas, las mesas, los surtidores de gasolina, los carritos para las compras, las pantallas o cajeros automáticos, computadores, etc.
  6. Antes de tocarse los ojos, la nariz o la boca lavarse las manos, así los microbios entran al cuerpo.

Las políticas de gestión de riesgos implementadas para abordar la pandemia de COVID-19, demuestran que pueden conducir a una transferencia de riesgo hacia aquellos que están más expuestos y vulnerables al corona virus, me refiero a personas que su trabajo necesariamente es presencial, donde el trabajador o empresa no respeta o es difícil establecer la distancia física, donde el trabajador o empresa no respeta las medidas mínimas de higiene como es LAVARSE LAS MANOS.

Ing. Luis Carrasco Garrido Académico Dpto. de Prevención de Riesgo y Medio Ambiente UTEM Experto en Gestión del Riesgo y Educación luis.carrasco@utem.cl

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¿COVID-19, el regreso a la normalidad?

16 Julio 2020 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #Prevención de Riesgos, #RRD, #administracion de riesgos, #Seguridad-Prevención-Emergencias, #coronavirus, #COVID-19, #Educación

“Estamos trabajando en los protocolos”, eso se escucha, ¿no es tarde?.

El Protocolo es el término que se emplea para denominar al conjunto de normas, reglas y pautas que sirven para guiar una conducta o acción; algo que constituye un estándar en el ámbito de la gestión, el término protocolo es equivalente al de procedimiento. ¿Es eso lo que vamos a tener una forma de ejecutar un procedimiento? o  ¿simplemente pautas y reglas generales?

Si la vuelta a la normalidad se está planteando en lugares donde la estadística se muestra estática, entiéndase bien: números favorables; sin embargo, la pandemia en el país y en el mundo no está controlada; no hay vacuna conocida, no hay acuerdo en el tratamiento de la enfermedad, incluso vuelve a escucharse la posibilidad de contagio a través del aire en lugares cerrados o donde exista recirculación del aire.

Reglas que ya conocemos e incógnitas que aparecen.

Uso de mascarilla de la conocida N95, indica que el respirador filtra al menos el 95% de las partículas que se encuentran en el aire y que tiene un uso limitado frente al COVID – 19, estas máscaras, derivaron en: “colóquese lo que tenga, mascarilla de papel, de género, un pañuelo”, etc. ¿Quién financia esto? ¿Hay stock suficiente? o ¿volveremos a vivir el síndrome de chaleco amarillo?

Distancia física 1.5m o 1.8m, distancia física entre persona y persona, esto no hay que mencionarlo hay que implementarlo; ¿qué pasa con los trabajadores y estudiantes que se mueven? ¿Qué pasa cuando las instalaciones físicas no dan el metraje versus la cantidad de personas que hay que recibir? ¿Bastará sólo con la regla?

Lavado de manos cada dos horas. ¿Existen los lavaderos, suficientes las dotaciones de jabón, dispensadores de alcohol gel, para implementar este desfile de lavados?

Un sistema de limpieza adecuado. Cuando hablamos de un sistema de limpieza ad hoc, estamos hablando de verdaderas brigadas entrenadas, con trajes adecuados, que usaran elementos especiales como cloro (hipoclorito de sodio), amonio cuaternario, detergentes industriales, con maquinaria especial o industrial, bajo un control exhaustivo, que limpiará superficies como nunca se había hecho, cada cierta cantidad de horas.

Solo quisiera agregar cosas que son obvias, pero como obvias que son, se olvidan: el uso de baños, casinos, lugares para comer, lugares donde habrá contacto con superficies metálicas o plásticas, recintos sin ventilación o recirculación del aire, recintos y contactos con personas ajenas a la institución de origen. ¿Eso lo consideraran los protocolos?

¿Cómo se solucionara el uso de transporte sin distanciamiento físico y aglomeraciones en horas punta?

Detrás de estas decisiones apresuradas, hay un diagnóstico real, el virus COVID-19 no está controlado, los protocolos no pasan de ser recomendaciones que ya las tenemos, pero que requieren ser implementadas caso a caso, con un control exhaustivo, de lo contrario será un costo altísimo: volver atrás en las decisiones, y pagar el costo de más gente enferma, o de la muerte de personas.

Ing. Luis Carrasco Garrido Académico Dpto. de Prevención de Riesgo y Medio Ambiente UTEM Experto en Gestión del Riesgo y Educación luis.carrasco@utem.cl

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“Un Regreso a Clases Seguro”, una decisión que debe ser planificada con anticipación

12 Julio 2020 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #COVID-19, #Planes de emergencia, #Prevención de Riesgos, #RRD, #cambio climático, #otra mirada, #coronavirus, #Educación, #vuelta a clases, #medidas coronavirus

Frente a un escenario cambiante e inseguro, la principal preocupación para todos debe ser la salud, la vida humana. Sin embargo, el deseo de normalidad, de terminar con la cuarentena, con las restricciones, nos hace olvidar que el COVID-19 es un virus altamente contagioso y que puede provocar la muerte. Al no tener una vacuna para combatir el virus, y al no tener un tratamiento que permita asegurar la vida, esto se traduce en un panorama incierto en los resultados y en el tiempo que estemos sometidos a esta enfermedad.

Tal como se proyecta el desarrollo de esta pandemia, supone que en lugares geográficos abiertos donde se ha perdido la trazabilidad, y el control de la expansión del virus, como es caso de la Región Metropolitana y otras ciudades de Chile, la vuelta a la normalidad será aún más difícil, aun cuando la curva de contaminación sea aplanada, porque bastará que uno o un porcentaje bajo de personas contaminadas con COVID-19, para que el número de personas enfermas aumente vertiginosamente aun existiendo la ansiada vacuna, que no llega.

De tal modo, que es del todo posible que cuando tengamos cifras felices (las que la autoridad establezca, como cifras adecuadas), el gobierno empuje a la normalidad, como ha sucedido en muchos países con atisbos de normalidad y deseos de mejorar índices económicos y encuestas desfavorables.

Pues, uno de los puntos de atención, cuando abracemos la ansiada normalidad, serán los colegios, y todas las instituciones de educación; desde la educación pre básica a la educación superior. Serán lugares necesarios no sólo por lo que entregan o forman, sino además porque son soporte para el ordenamiento de la familia, mientras los padres trabajan.

“El deseo hace hermoso lo feo”.

Como dice el refrán: “el deseo hace hermoso lo feo”. Las acciones que se han visto y se recomiendan muestran más deseo que resultado. La vuelta a clases puede ser mañana, el próximo semestre o el 2021, pero el trabajo de los posibles escenarios, “se debe realizar ahora”: ya sea en un  Escenario presencial, Semi presencial o a Distancia.

En todos estos posibles escenarios y en la articulación de ellos (incluyentes), todas formas que deberán estar en condiciones de ser aplicadas en la nueva realidad, considerando  normas estrictas de seguridad, presencialidad restringida y priorización curricular.

Las medidas y acciones para hacer frente al COVID-19 pueden parecer genéricas, pero son caso a caso, las medidas para la enseñanza pre básica, básica, media y enseñanza superior tienen similitudes pero tienen diferentes énfasis y la puesta a punto requiere de mucha gente preparada, bajo rigurosos estándares de control, con procedimientos y protocolos validados para cada realidad, “cada institución de educación será un caso especial”.

Los aspectos que debemos tratar de forma rápida y oportuna son múltiples: procedimientos, condiciones físicas de los establecimientos, sistemas de control, de aseguramiento de la calidad, sistemas de limpieza, docencia segura, capacitación, entrenamiento, etc.

 Las decisiones que ya se están tomando en relación con la apertura de las escuelas en algunos países (Alemania, China, Dinamarca, por ejemplo) muestran que es del todo impensable que en la reapertura se recuperen los horarios y las agrupaciones de estudiantes que existían anteriormente. Las restricciones relativas a la distancia física entre estudiantes se traducirán en el desdoblamiento de grupos e, inevitablemente, en la reducción del número de horas presenciales por grupo, lo que va de la mano con la priorización curricular.

Este mismo tratamiento caso a caso, de los establecimientos educacionales y comunidades educativas, supone un trabajo minucioso al detalle, de lo contrario el costo de una muerte de un niño, un joven, un funcionario o un docente, deberá adjuntarse a la factura de quienes estimaron, que era más importante volver clases, que la vida humana de los que debían asistir; o de aquellos que al momento de tomar medidas, traducen todo a: distancia física, mascarilla y alcohol gel. Las mismas instrucciones genéricas que hoy tenemos sin protocolos y controles estrictos que generan como resultado más gente contaminada y más muertos.

Para tener un regreso a clases seguro, se requerirá de la anticipación de un plan bien pensado y conocido por la comunidad, del trabajo serio de estamentos a cargo de la educación y  de las comunidades educativas, trabajo que debe ser apoyado con especialistas en gestión del riesgo de forma prolija;  porque no existe margen de error, de lo contrario viviremos un escenario de contradicciones y de vueltas atrás, con costos altísimos como sería perder una vida por querer la normalidad.

https://www.eldinamo.cl/…/regreso-a-clases-seguro-una-deci…/

Ing. Luis Carrasco Garrido Académico Dpto. de Prevención de Riesgo y Medio Ambiente UTEM Experto en Gestión del Riesgo y Educaciónluis.carrasco@utem.cl

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“Cuando un tornado se acerca, toda persona que se encuentre en su camino debe refugiarse”

31 Mayo 2019 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #Educación, #Planes de emergencia, #Reducción de Riesgos de Desastres, #administracion de riesgos, #RRD, #cambio climático, #Seguridad-Prevención-Emergencias, #Prevención de Riesgos, #riesgos

“Un tornado es un fenómeno meteorológico que se manifiesta como una columna de aire que rota de forma violenta y potencialmente peligrosa.”

Siendo los fenómenos atmosféricos más intensos que se conocen, los tornados se presentan de diferentes tamaños y formas, pero generalmente tienen la forma de una nube embudo, cuyo extremo más angosto toca el suelo y suele estar rodeado por una nube de desechos y polvo.

Chile no es un país que construya casas, pensando que va ser azotado por tornados, de tal forma, que las edificaciones mejor preparadas para este fenómeno son las construcciones sólidas.

Para enfrentar un tornado, las personas que van enfrentar esta experiencia, deben estar ubicadas en la parte más baja de la casa o de la estructura, en lo posible esta debe ser ciega, entiéndase “sin ventanas”, con puertas sólidas, presionadas con colchones y muebles, también pude ser una habitación interior. Ej: un baño, una bodega, una habitación que al ampliar quedó ciega, pasillos ciegos o internos, un armario profundo (tipo nicho) etc.

En un edificio los subterráneos serían ideales para resguardarse, generalmente se utilizan como sectores de estacionamiento, o bodegas, salas de máquina, etc. Mientras más baja sea la ubicación, es mejor, también pueden ser zócalos, pero resguardando ventanas (presionándolas con colchones, colchonetas, etc.). El paso del Tornado es relativamente rápido a diferencia de los huracanes, pero es muy destructivo.

Que NO se debe hacer…  

Resguardarse en estructuras livianas o altas, no resguardarse en casetas, o casas de madera, o fabricadas en material liviano, no resguardarse en el automóvil, evite los auditorios, gimnasios y áreas con techos de gran ancho y altura, aléjese de sectores vidriados.

Si es sorprendido por el fenómeno en la calle, no trate de huir en el auto, busque una zanja, un lugar profundo, y acuéstese tapado cubierto, en sentido inverso al cielo.

Las mediciones de tornados son post destrucción, de tal forma, que no se quede a determinar el volumen o impacto del mismo.

Los tornados son destructivos, pero no permanecen en el tiempo, como para requerir provisiones, por lo tanto, lo fundamental es ubicar un lugar seguro para evitar ser llevado por el viento, o ser impactado por un objeto que viene volando en el embudo del tornado.

Ing Civil Luis Ángel Carrasco Garrido

Director de la Escuela de Prevención de Riesgos y Medio Ambiente UTEM

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Discurso de Bienvenida. Desafíos de Redulac en Chile

14 Octubre 2018 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #Seguridad-Prevención-Emergencias, #Educación, #Prevención de Riesgos, #RRD, #Reducción de Riesgos de Desastres, #cambio climático, #vision de futuro

Intervención de Luis Ángel Carrasco Garrido Director Escuela de Prevención de Riesgos y Medio Ambiente UTEM / Presidente Redulac Chile / 11 de Octubre de 2018

Quinto Encuentro Científico Nacional Universitario RRD Reducción del Riesgo de Desastres / Emergencias y Cambio Climático

Primero quiero agradecer como Presidente del capítulo  Chileno de Redulac, a todos los presentes que hacen posible este Quinto Encuentro Científico Nacional Universitario RRD Reducción del Riesgo de Desastres / Emergencias y Cambio Climático, quiero hacer un especial reconocimiento a la Utem a través de su Vicerrectoría de Transferencia Tecnológica,  por su apoyo en las acciones de vinculación con el medio que hacen posible la Gestión del Riesgo, a OFDA USAID Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, quien ha confiado en nosotros de siempre y nos ha encauzado desde la mirada internacional sobre el tema de Gestión del Riesgo para aplicarlo en Chile, a sus agentes Mariela Chavarriga y Carlos Cordova,  Onemi con quien trabajamos hace mucho tiempo y somos parte de su acción nacional, por supuesto a Redulac RRD y su amplia red de universidades americanas la que integramos, a nuestro Departamento y Escuela de Prevención de Riesgos y Medio Ambiente, pequeño en gente pero grande en corazón y trabajo,  a todos quienes nos han permitido cumplir con nuestro objetivo como Redulac Chile,  la ONG Inclusiva, la Ilustre Municipalidad de Santiago y por supuesto a todas las universidades presentes en el evento y aquellas que nos siguen por streaming, a los profesores, alumnos, a la gente que se empodera en el tema y se une a este tipo de iniciativas universitarias, a todos ellos muchas gracias.

Creo que con este tipo de acciones y otras que realizamos como universidades en los mas diversos campos y ópticas estamos fomentando el conocimiento y la práctica de la Reducción del Riesgo de Desastres RRD en las Instituciones de Educación Superior IES (instituciones de Educación Superior), esto nos permite reunir a académicos y estudiantes pertenecientes a instituciones chilenas de educación superior, con el propósito de compartir, construir, proponer y diseminar información vital para la Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) y Adaptación al Cambio Climático (ACC), precisamente lo que realizamos hoy en este encuentro.

El Día Internacional para la Reducción de Desastres comenzó en 1989, después de un llamado de la Asamblea General de las Naciones Unidas para promover una cultura global de conciencia sobre el riesgo y reducción de desastres. El día, que se conmemora es el 13 de octubre, donde se reconoce cómo las personas y las comunidades de todo el mundo están reduciendo su exposición a los desastres y creando conciencia sobre la importancia de controlar los riesgos que la gente enfrenta. 

La tarea no ha sido fácil porque los desastres perjudican sobre todo a las personas pobres y vulnerables. Entre 1995 y 2014, el 89 % de las muertes relacionadas con tormentas se registraron en países de ingreso bajo, incluso cuando solo el 26 % de ellas ocurrieron en esas naciones.

En los últimos 30 años, los desastres naturales han afectado a más de 2,5 millones de personas y han ocasionado daños por USD 4 billones; las pérdidas mundiales se cuadruplicaron, aumentando de USD 50.000 millones al año en la década de 1980 a USD 200.000 millones en el último decenio. Esta tendencia, se agravó aún más el 2017, al registrarse pérdidas globales por un monto de USD 330.000 millones  debido a fenómenos naturales adversos.

El informe del Banco Mundial revela que casi el 75 % de esas pérdidas se puede atribuir a desastres climáticos extremos, y que el cambio climático amenaza con empujar a otros 100 millones de personas a la pobreza extrema el 2030.

El crecimiento de la población y la rápida urbanización están impulsando el aumento de los riesgos de desastres. Naciones Unidas estima que más de dos tercios de la población mundial vivirán en ciudades para 2050. Según el informe del Banco mundial, el 2030, debido a la falta de inversiones urbanas para mejorar la capacidad de adaptación, los desastres naturales probablemente generarán pérdidas equivalentes a USD 314 000 millones al año en las ciudades de todo el mundo. La incorporación de la gestión de riesgos de desastres en la planificación del desarrollo debe revertir la actual tendencia del aumento de estos impactos. Si los países actúan de manera decidida, pueden salvar vidas y bienes. Sin embargo, muchas naciones en desarrollo no cuentan con las herramientas, la experiencia ni los instrumentos para integrar a sus presupuestos las posibles consecuencias de los fenómenos naturales adversos en sus decisiones de inversión.

Mami Mizutori Delegada de las Naciones unidas para la Gestión del Riesgo en la VI Plataforma para la Reducción Riesgo de Desastres en junio de 2018, nos señaló que nuestro enfoque debe centrarse en la gestión de riesgo que provocan desastres, en lugar de la gestión de desastres. Esto significa que debemos abordar la pobreza, la adaptación al cambio climático, gestionar de mejor forma el nivel y la calidad de la construcción en nuestras ciudades y pueblos, conservar los ecosistemas que nos protegen, trabajar en la inclusión, fortalecer las capacidades institucionales. Todo aquello hace fundamental el trabajo de las universidades, en diferentes ámbitos.

El trabajo que le cabe a las Universidades es duro, es complejo, pero no hemos perdido el sueño de hacer de este mundo, un mundo mejor…. Muchas Gracias…

 

                        Luis Ángel Carrasco Garrido

                                    Presidente Redulac Chile

                             Director Escuela

Prevención de Riesgos y Medio Ambiente UTEM

 

 

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A un “metro” del humo y la tragedia

26 Agosto 2018 , Escrito por Luis Ángel Carrasco Garrido Etiquetado en #Seguridad-Prevención-Emergencias, #Prevención de Riesgos, #administracion de riesgos, #Planes de emergencia, #RRD, #Reducción de Riesgos de Desastres, #otra mirada, #riesgos

Cerca de las 6:50 hrs. de la mañana del miércoles 20 de junio, pasajeros del tren subterráneo  y comerciantes de la estación Tobalaba fueron testigos de una humareda que provenía aparentemente de un local de helados emplazado en el lugar. Según lo que señalaba

El fuego es una reacción química inestable que crece de forma geométrica, lo que significa que, en pocos minutos, ese incendio habrá crecido en volumen, intensidad, temperatura, toxicidad, destrucción, etc.

Junto con la combustión, viene asociada la generación de humo y gases.  El humo es una mezcla peligrosa y compleja; el aire caliente, las partículas sólidas y líquidas en suspensión y los gases tóxicos que contiene el humo de la combustión lo hace extremadamente peligroso para la salud de aquellos que se topan con un incendio.

Los gases tóxicos que se liberan en un incendio dependen del producto que se quema, del tipo de material químico o sustancia que arde.

Estos elementos pueden ser clasificados como agentes irritantes respiratorios y agentes tóxicos. En los agentes tóxicos destaca el monóxido de carbono, pero también se pueden encontrar cianuro y sulfuro de hidrógeno.

Dentro de los agentes irritantes puede haber ácido clorhídrico, oxido de nitrógenos, dióxido de carbono y amoníaco, entre muchas otras sustancias. El monóxido de carbono se libera en los incendios de maderas, celulosa y PVC entre muchos materiales. El cianuro se libera en la combustión de nylon, plásticos y resinas.

El humo del fuego es siempre convectivo, va hacia arriba como la llama de un fósforo, sus gases calientes y humos se propagan hacia arriba, salvo que tengamos un elemento que desvíe este curso normal, de tal modo que, en su casa, en un comienzo de un incendio los gases calientes y humos irán hacia la parte superior.

El día de la emergencia del metro subterráneo, los humos y gases, tendieron a subir, y la generación de humo es rápida y abundante, adicionalmente se puede agregar que la estructura del metro es un espacio confinado sin ventanas, lo direcciona con mayor facilidad los humos por tener espacios únicos, los que se van llenando.

A modo de ejemplo ilustrativo con respecto a la generación de humo, un sillón de un cuerpo que se quema, puede saturar de humo una casa de 80 metros cuadrados en minutos, con una densidad agresiva del humo y crear un cuadro de visibilidad cero para el propietario o el involucrado en la emergencia. Cuando hablamos de visibilidad cero, estamos hablando de no poder observar una ampolleta encendida de 100 watts a un jeme o a una cuarta, de su propia nariz.

Entonces, si vamos uniendo este cuadro, el fuego crece geométricamente, y tenemos pocos minutos para evacuar, viene asociado a gases que me intoxican y previamente estos mismos me pueden limitar sicomotoramente, vale decir en mi facilidad o destreza de desplazamiento, en mi capacidad de pensar, porque lo que necesita mi cerebro es oxígeno y no monóxido de carbono.

Los humos además tendrán una tendencia a ir hacia arriba, y coincidirán con las vías de evacuación, las mismas vías que usarán las personas para escapar.

Gritos, desconcierto, desesperación, miedo, ingredientes no menores que hacen acelerar las pulsaciones y respiración, reacciones que aceleran la intoxicación y asfixia por la falta de oxígeno, en el momento que se produce la emergencia.

Las condiciones reales que aporta un amago de incendio como éste, es que, con un pequeño a mediano incendio, crea limitaciones sobre las personas que evacuan.

Poca visibilidad, dificultad para ver, una especie de conjuntivitis o sensación de arena en el ojo, tos persistente, ronquera y dificultad para respirar y en casos más complicados mareos, vómitos, debilidad de movimiento y compromiso del estado de conciencia.

Dicho eso, esta emergencia “evaluada inicialmente como exitosa” por no encontrarnos con un desenlace fatal, nos hace reparar en cuestiones obvias, que a simple vista parecen incongruentes.

En pleno proceso de control del fuego y evacuación, seguían llegando trenes y abrían sus puertas para que bajaran y subieran personas.

Si efectivamente se realizaba un control de mantención en el local de helados, que provocó la emergencia, llama la atención la falta de medidas de prevención y control, y adicionalmente la acción en primera intervención, lo que evidentemente pudo haber evitado lo que sucedió.

Si bien, se apreciaron guardias y personal de la empresa dando instrucciones en un ambiente contaminado, donde hay registros fotográficos y grabaciones que muestran gran cantidad de humo mientras se hacia la evacuación, donde lo requerido era la experticia y liderazgo de los funcionarios, no se comprende cómo no tenían equipos de respiración que les permitiera estar ajenos a gases tóxicos y de los efectos del humo.

Todas las estaciones de acuerdo a los tiempos de puesta en marcha, han recurrido a altos estándares de construcción y diseño, pero, sin embargo, el no respeto al acceso controlado, ha vulnerado la seguridad de las estaciones.

Con el ingreso indiscriminado de personas, el cálculo que hace referencia a capacidad máxima en andenes, pasillos y puertas, ya no se cumple.

En horario punta no es extraño encontrarnos con escaleras y espacios saturados y colapsados en las estaciones, lo que no permite responder a las acciones de emergencia, ni a la eventual evacuación, simplemente, porque no se respeta las capacidades de la edificación y el sentido de uso del metro.

Entonces después de un incendio más bien circunscrito, el que sucedió recientemente, incendio de mediana complejidad, donde sus repercusiones fueron variadas, donde los resultados fueron evaluados como exitosos, lo sucedido nos da una alerta de lo que podría ser una emergencia superior, en horario punta, si no se respeta el acceso controlado y los cálculos que se tuvieron a la vista cuando se construyeron las estaciones.

Y del mismo modo no se coordina de mejor forma la evacuación, con la llegada de trenes, con lo que significa interactuar con monóxido de carbono, humos, fuego y una multitud de personas bajo presión y presa del miedo.

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