Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog

Apuntes del Profesor Luis Carrasco-Garrido

<< < 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 > >>

La Emergencia en Chile a la Pizarra.

 

Ing. Luis Ángel Carrasco Garrido

Especialista en Emergencias

Twitter: @carrascoluis

 

                                                             

 

Muchos podrán  decir que después de la emergencia, es fácil hacer un análisis crítico. Pero es necesario hacerlos para avanzar y establecer con claridad donde hubo problemas o por lo menos donde hay apreciaciones diferentes.

 

Cuando se afirma que la última decisión en este tipo de eventos es política y no técnica, suena bonito pero hay decisiones que son técnicas y definitivamente están en ese ámbito.

terremoto-tsunami-japon-2011-590x400 

Lo sucedido el 27 F sirvió para evaluar nuestras instituciones, nuestras autoridades y por supuesto a la gente. Nunca Chile había tenido una emergencia como esa, que afecto seis Regiones con una violencia nunca vista, es por eso que algunos especialistas se animan a decir que fue un mega-terremoto con más de un epicentro, donde estuvo acompañado de Tsunamis en gran parte de nuestras costas, a eso agregamos la falta de comunicación, un funcionamiento de instituciones y autoridades que no estuvieron  a la altura; sin embargo, el saldo no fue tan desfavorable. Digo esto porque pudo ser peor, no obstante, Chile tiene una capacidad de improvisación interesante, que le permite adaptarse a realidades diferentes. No es el caso de ciertas culturas, que su virtud es el ordenamiento, y el cumplimiento absoluto de los protocolos.

 

Sin embargo, si hacemos comparaciones preliminares con Japón, en terremotos de intensidades similares, con tradiciones sísmicas similares, logramos entender que un país desarrollado, con tecnologías de punta, con planes actualizados, con gente entrenada, también se ve superada por la naturaleza, lo que indica que nuevamente habrá que adaptar lo que ya se entendía controlado o sabido.

 

Con respecto a comparar el 27 F con el Tsunami Chileno, no tiene relación, por que cuando tenemos más de 24 horas para organizarnos, con gente afectada a menos de un año, impactada de forma resiliente, donde siempre hubo comunicación, y organizaciones en reiteradas reuniones, simplemente se enfrenta de forma distinta, no mejor , no peor, pero si, distinta.

 

Ahora si vamos al detalle, el rol de las comunicaciones es un tema que hay que ver y rápido. En algún momento era tanta la información de Japón y la repetición de imágenes, que no hubo claridad de lo que iba a suceder en Chile. Por lo pronto, la entrega de información del Presidente, del Ministro del Interior, del Ministro de Educación, del Intendente, del Alcalde, del Jefe de Emergencia, del Concejal, confundió a la gente. Por ejemplo : “La que no fue a trabajar o estudiar, aunque algunas autoridades señalaran que no había motivo objetivo para ausentarse”.

 

En resumen un buen ensayo, con buenos resultados, sin embargo, debemos ser objetivos, y reforzar lo bueno, y cambiar algunos aspectos que son preocupantes y que en un terremoto como el 27 F volverían a ser parte de una mala práctica con consecuencias. No obstante, me atrevo a decir sin temor a equivocarme que este tipo de emergencia con la gente que enfrentó el 27 F tampoco habría sido reprobada, por cuanto son dos emergencias diferentes con diferentes experiencias a cuesta.

  

 

 

 

*La Sobre Reacción a una Emergencia.

 

*Es interesante apreciar costos de una alerta temprana "demasiado temprana", así como decisiones centralizadas v/s locales...

*Un país civilizado y con cultura de emergencias, también se ve afectado por un terremoto, un Tsunami, y todo lo que conlleva como incendios, etc.

*La alerta es a las 5 am; en horas posteriores aunque tempranas, son demasiado tarde a veces, simplemente porque la gente ya salió y no recibió la información.

*El costo de alertas que superen 8 horas de predicción, evidentemente suponen costos altos, partiendo por la inexactitud...

 

Ver comentarios

Ácidas críticas a la gestión del gobierno post terremoto realiza el ex director de la Onermi, excluido de participar en la renovación de la institución a la que le dedicó doce años.

 

 Una de las voces más críticas de la gestión realizada por la Onemi, el Shoa, la Armada y el Gobierno en el pasado terremoto del 27 de febrero, el doctor Alberto Maturana y ex director -justamente- de la Onemi durante doce años, cree que las lecciones aprendidas a un año de la tragedia que enlutó a Chile son múltiples, pero que las instancias creadas por el mundo político y gubernamental se han enfrascado en una improductiva búsqueda de responsabilidades políticas y de escaso valor técnico.

 

Para el cirujano los comités parlamentarios están en deuda con los chilenos, mientras que las universidades y los organismos científicos son los únicos generadores de ámbitos de reflexiones profundas para revisar los errores cometidos hace un año tanto por las instituciones como por sus ciudadanos.

 

Es más, a un mes del 27/F se realizó un ciclo de seminarios en que Maturana participó como conferencista, planteando una agenda que conduzca a una efectiva política pública en materia de catástrofes,  resultados que serán publicados en los próximos días y entregados a las instituciones, participantes -población encuestada y expertos- y al Gobierno.

 

Algunos de los aspectos abordados como áreas críticas durante estas charlas y que requieren prontas soluciones de fondo, son un marco institucional regulado por un organismo de coordinación, descentralizado, intersectorial y con el más alto nivel de decisión posible, poseer mecanismos de telecomunicaciones confiables con respaldos y alternativas en caso de siniestro, educar a la comunidad para evitar el caos en caso de emergencias y desastres, disponer de dispositivos eficientes de alerta temprana y de un ordenamiento territorial y microzonificado de riesgos con planes reguladores, ajenos a las presiones inmobiliarias o de grupos de interés.

 

Alberto Maturana cuestiona los méritos de los nuevos profesionales incorporados en la Onemi.

 

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

 

-¿Sigue siendo la Onemi el gran responsable de la tragedia provocada por el terremoto pasado?

 

"La responsabilidad no puede ser radicada  única y exclusivamente en las dos instituciones que fallaron ostensiblemente en sus procedimientos en los minutos post impacto. Hay aquí una responsabilidad país que alcanza a sus ciudadanos e instituciones. Chile no ha priorizado el tema de las emergencias y desastres expresada en una Política Nacional permanente y bien presupuestada de ‘Gestión Integral de Riesgos'. Por tanto, los errores cometidos en esa madrugada no son sino la consecuencia de la ausencia de dicha política pública. Además, ambas instituciones  desarrollaban una labor educativa y de investigación intensa en esta materia, y habían ganado credibilidad y reconocimiento en medios nacionales e internacionales".

 

 -¿Hubo falta de claridad sobre el rol que debió cumplir el Shoa, la Onemi y la Armada para prevenir lo ocurrido posterior al terremoto?

 

"Todos lo vimos a través de los medios. Dicha falta de claridad no son sino la expresión de la nula aplicación de procedimientos y protocolos claramente normados y ensayados en múltiples simulaciones y simulacros. Todo ello está establecido en el ‘Plan Nacional de Protección Civil', producto de un trabajo laborioso de años, con todas las instituciones claves de la vida nacional, también con la opinión y asesoría de un valioso expertise  internacional.  El ACCEMAR que trabajamos conjuntamente Onemi y Shoa en la década de los 90' y el Plan Nacional Integral de Seguridad Escolar DEYSE, son valiosos documentos que han merecido reconocimiento y elogios en los foros internacionales especializados. La opinión de algunos, muy desinformada, de que carecíamos de una adecuada planificación, es absurda. Fallaron las personas encargadas de darle coherencia, oportunidad  a las acciones de coordinación y asesoría a las autoridades superiores".

 

-¿Quiénes son los principales responsables de la descoordinación ante el no aviso de tsunami?

 

"El organismo nacional de coordinación, dependiente del Ministerio del Interior es el responsable de dar las alertas y alarmas a la población. El responsable de validar y generar la información a la Onemi y las autoridades es el Shoa. Por tanto, hay aquí una responsabilidad colegiada de ambas instituciones ante el riesgo de tsunami. Los trenes de mareas con efecto tsunamigénico transcurrieron durante horas y no se generaron las alertas correspondientes.   Ciertamente, ello pasa por capacidades humanas, responsables de la administración de la información y la toma de decisiones".

 

ERRORES COMETIDOS

 

-¿Se pecó de soberbia al ignorar la alerta de organismos internacionales?

 

"Ambas flaquearon en momentos muy importantes, ya que la información estuvo disponible con prontitud proveniente de organismos altamente confiables como el USGS y  la NOAA, con quienes el Shoa mantiene ‘hotlines' permanentes.  Las personas responsables de tomar las decisiones adecuadas están cuestionadas y ello es de responsabilidad de otros organismos esclarecerlo y determinar las responsabilidades -si caben- en un escenario tan caótico como el que se vivió. En todo caso, aquí hubo una alerta que no se dio, ni se intentó darla, so pretexto de no disponer de información suficiente, y lo que es más triste, con la misma supuesta falta  de información, se toma la decisión de  "levantar la alerta que no se dio". Es difícil de explicar y todo ello involucra responsabilidades".

 

-¿Es justa la destitución del ex director del Shoa Mariano Rojas?

 

"Ello no soluciona nada. Es la respuesta clásica del mundo político frente a los cuestionamientos, que al descabezar instituciones sin hacer el debido ‘mea culpa' no resuelve los problemas de fondo. Es una hipocresía, pero la vemos igualmente reflejadas en países pobres y ricos. El Sistema de Protección Civil en muchas partes del mundo se ha quedado sin valiosos e irreemplazables funcionarios, solo para aparentar parecer ejecutivos tomando acciones".

 

-¿Cuáles son las suspicacias que le provocan las propuestas en torno a una nueva institucionalidad con el proyecto de la nueva Agencia Nacional de Emergencia y Protección Civil?

 

"En Chile los expertos en esta materia son pocos y se cuentan con los dedos de ambas manos. No los he visto convocados en la instancia creada por el gobierno para el desarrollo de una nueva Onemi.  Más bien, he visto muchos recién llegados, ajenos al tema y sin currículum demostrado".

 

 ONEMI MILITARIZADA

 Dr.-Alberto-Maturana.jpg

-¿Qué falencias identifica en el proceso de modernización de estas áreas?

 

"La propuesta conocida a través de los medios y de las escasas referencias en la materia, apuntan a un modelo mas militarizado y que personalmente no comparto. El rol de los militares es inestimable y necesario. Sin embargo creo que darle al mundo militar en un área compleja, de grandes tensiones políticas y sociales una participación que la aleja de los reales conceptos de protección civil, puede ser peligroso para su propia imagen. Trabajé muy bien con el sector Defensa en mis doce años de  director nacional. Participé con ellos en innumerables encuentros y capacitaciones en Chile y el extranjero. Creo en un modelo integral y participativo. No desearía ver el día de mañana a la nueva Agencia más cercana al Ministerio de Defensa que al Ministerio del Interior y que es, de acuerdo a la Constitución, quien tiene la responsabilidad de la seguridad de los ciudadanos. La otra falencia, está en desestimar la experiencia de los que han estado involucrados en estas materias. Las decisiones políticas e ideologizadas no contribuyen a  crear un país mas seguro".

 

-¿Qué fue lo que más le indignó de lo visto de las negligencias cometidas durante y después del terremoto?

 

"Lo que más me preocupa es que se repitan una y mil veces los mismos errores. Hoy hay serios cuestionamientos de la Contraloría  respecto a decisiones improvisadas durante la emergencia.  Hay que leer a Ulrich Beck y su ‘Sociedad del riesgo', en donde se plantean muchas preguntas respecto a por qué los tomadores de decisión vuelven a reiterar los mismos errores".

 

-¿Lo han llamado para participar de esta nueva etapa para aportar desde su experiencia?

 

"A pesar de haber sido director nacional de Onemi durante tantos años, no he sido invitado nunca por la ONEMI, por el gobierno actual y el pasado a participar en alguna instancia oficial de capacitación, seminario o análisis. Los expertos y con experiencia, parecen ser otros. Ignoro en que foro o instancia superior adquirieron su expertise".

 

 

"YO EN SU LUGAR HUBIESE HECHO..."

 

-¿Qué hubiese hecho usted si hubiese seguido al mando de la Onemi esa madrugada del 27 de febrero?

 

"No hay que ser ‘general, después de la batalla'. Sin embargo, las personas que me han conocido primero como cirujano de urgencia, y como director de la Onemi después, saben que tuve que tomar muchas veces decisiones difíciles y bajo estrés. Creo que habría aplicado los procedimientos y protocolos que desarrollamos en un trabajo profundo con todos los sectores. Las mismas cosas que enseñábamos en la Academia de Guerra, en los cursos para periodistas, en el Plan Nacional de Capacitación en protección civil, con municipalidades, en trabajo comunitario, con los colegios, etc., son las que seguramente habría intentado aplicar. Además, he sido toda mi vida defensor de la tecnología de comunicaciones en HF que permitió a bomberos, radioaficionados  y otros sectores, comunicarse en ese infierno caótico y destructivo en que otras tecnologías altamente sofisticadas, hicieron el ridículo. Creo que habría establecido con dichos sectores y con los medios de comunicación, algunos de los protocolos de conexión y coordinación que estudiamos conjuntamente con la subsecretaría de Telecomunicaciones".

 

CARLOS LEIVA

reportajes@mercuriovalpo.cl

 

 

 

Ver comentarios

 

Historiador británico dice que el hecho de haber presenciado un sismo de 8,2 ayudó a Charles Darwin a desarrollar su teoría.

Un historiador británico afirma que el hecho de que Charles Darwin haya presenciado un terremoto de magnitud 8,2 en Chile, en 1835, lo ayudó a desarrollar la teoría de la evolución de las especies.

 En entrevista con la BBC, John van Wyhe, fundador del sitio Darwin Online, explica que el famoso naturalista británico estuvo en el país sudamericano en 1835, en medio de su expedición en barco que lo hizo recorrer medio mundo durante cinco largos años.

 El día 20 de enero de aquel año, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, US Geological Survey, un terremoto de magnitud 8,2 afectó la región causando la muerte a 500 personas.

 Aquel sismo ocurrió alrededor de las 11:00 am (hora local) y duró cerca de dos minutos. Igual que el terremoto del pasado 27 de febrero, el movimiento telúrico de hace 175 años afectó principalmente la ciudad de Concepción, que quedó destruida en apenas seis segundos.

 El profesor de Historia de la ciencia de la Universidad Nacional de Singapur explica que, en el momento del terremoto, Darwin se encontraba cerca de Valdivia, ubicada a 322 kilómetros del epicentro.

 “Yo estaba en tierra firme descansando en un césped. (El terremoto) vino de repente y duró dos minutos (aunque pareció mucho más). El sismo era muy notable; a mí y a mi sirviente nos pareció que la ondulación venía del este (…) Un terremoto como este destruye las asociaciones más antiguas, el mundo, el emblema de todo aquello que es sólido”, describió Darwin en su diario.

 El investigador viajó entonces a la ciudad de Concepción, donde llegó el día 4 de marzo.

 Terrible e interesante

 “Es lo más terrible, y sin embargo, el espectáculo más interesante que jamás haya presenciado”, escribió Darwin tras encontrar la ciudad en ruinas. Como se muestra en la ilustración de arriba, la catedral de la ciudad se había desmoronado.

 “Combinando sus propias observaciones con la de muchos residentes locales, Darwin intentó reconstruir el evento y entender por qué había ocurrido. Él descubrió que tres volcanes habían entrado en erupción a lo largo de la costa chilena casi simultáneamente en el momento del terremoto”, explicó van Wyhe.

 Darwin observó que, debido al terremoto, la costa había aumentado en relación al nivel del mar. En el punto donde rompían las olas contra las piedras de la isla de Santa María, por ejemplo, era tres metros más bajo que lo normal.

 Aquella observación llevó al investigador a estar de acuerdo con las teorías que defendían que el planeta Tierra está en una constante y lenta mutación.

 “Esa experiencia fue muy importante para Darwin porque él ya había leído mucho sobre las constantes alteraciones del planeta Tierra, pero es en Chile donde puede presenciar y estudiar ese fenómeno con sus propios ojos”, le dice van Wyhe a la BBC.

 “(Esa observación) fue una de las principales influencia que llevaron a Darwin a preguntarse cómo los seres vivos sufrían mutaciones para adaptarse a un mundo siempre en mutación. Su respuesta fue, está claro, evolución, o que las nuevas especies son descendientes genealógicas de antepasados, adaptadas de acuerdo a la selección natural del ambiente de cada una”, señala van Wyhe.

terremoto-en-chile01.jpg

 

“El reciente trágico terremoto del 27 de Febrero demuestra, como bien sabía Darwin, que nuestra Tierra no es estática. Ella está cambiando, está evolucionando”, concluye el historiador.

BBC Mundo

Ver comentarios

La reciente decisión del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) de levantar cargos contra el Club de la Comedia, de Chilevisión, por “mofarse de Jesús de Nazaret”, nos transporta brutalmente a 1997. Peor aún: confirma que distintos organismos y actores vulneran los derechos esenciales, en general, y la libertad de expresión, en particular. En 1997, la Corte de Apelaciones de Santiago concluyó que “La última tentación de Cristo”, la película de Martin Scorsesse, deformaba y humillaba la figura de Cristo. Tanto, “que su honra (la de Cristo) aparece vulnerada gravemente (…). El agravio a su honra (¡la de Cristo!) repercute o trasciende en la honra de los propios recurrentes (porque) al ofender, debilitar, deformar a la persona de Cristo, la película cuestionada ofende y agravia a quienes, como los recurrentes, basan su fe en la persona de Cristo, Dios y hombre, y a partir de esa convicción y realidadcomedia asumen y dirigen sus propias vidas”. El fallo fue ratificado por la Corte Suprema el mismo año y con él, se revirtió la decisión del Consejo de Calificación Cinematográfica de aprobar la exhibición de la película, adoptada un año antes. Entre las peculiaridades de la sentencia, es que se fijaba domicilio para Jesús… en el Paseo Ahumada. Las semejanzas de los argumentos del CNTV con el fallo de hace más de diez años dan escalofríos. Dice el Consejo: “Se hace mofa de Jesús de Nazaret, figura central del cristianismo, venerada como El Cristo, el Hijo de dios Vivo, por sus fieles; que esas piezas sean (o pretendan ser) humorísticas no excluye dicha calificación pues el humor puede ser un instrumento eficaz para infligir las más duras ofensas; (…) se está frente a ultrajes a una figura estimada divina por los cristianos, a quien se ridiculiza, en un lenguaje y con alusiones procaces, groseras, vulgares; (…) esta manifestación de intolerancia entraña una vulneración del principio democrático”. El voto de mayoría fue suscrito por su presidente, Herman Chadwick, Consuelo Valdés, Jorge Carey, Gonzalo Cordero y Genaro Arriagada. La principal diferencia es que el fallo judicial impidió efectivamente la exhibición de una obra fílmica durante varios años; es decir, censuró –aunque varios jueces insistan erradamente en que sólo pueden censurar órganos administrativos-; mientras que el Consejo decide levantar cargos contra contenidos ya exhibidos. Sin embargo, existe consenso en que resoluciones –administrativas, judiciales o de otro carácter- ex post pueden resultar abusivas. Decisiones como la de los tribunales en 1997 y la del Consejo de agosto pasado, vulneran la libertad de expresión porque no sólo cuestionan la legítima opinión (por más crítica o incómoda que ésta sea), sino que opera como inhibidor en la comunidad: cualquier humorista lo va a pensar dos veces antes de desarrollar una rutina que satirice cualquier religión, especialmente la católica. No hay que olvidar que por argumentos similares a los invocados por el CNTV, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó en 2001 al Estado de Chile por violar el derecho a la libertad de expresión, tal como lo consagra el Pacto de San José de Costa Rica, en el caso de “La última…”. A mediados de los ‘80, la Corte Suprema de Estados Unidos conoció el caso de Larry Flynt, el empresario que había hecho fortuna con la revista Hustler y un imperio en la industria del porno. Flynt fue acusado por publicar caricaturas de un famoso y mediático pastor quien alegaba que eran lesivas a su honor y de mal gusto. La Corte, sin embargo, prefirió tolerar ciertos excesos antes que establecer restricciones ya que “el corazón de la Primera Enmienda es reconocer la importancia fundamental de la libre circulación de las ideas. La libertad de expresión no es sólo un aspecto de la libertad individual, sino que es esencial para la búsqueda de la verdad y para la vitalidad de la sociedad en su conjunto. En el debate sobre los asuntos públicos muchas cosas tienen motivos que son menos que admirables; sin embargo, se encuentran protegidos por la Primera Enmienda”. Y eso incluía no sancionar la sátira, el humor, por más ofensivo que pudiera resultar. Un fallo que se produjo, además, en medio de la administración de Reagan que, para quienes no lo recuerden, no tenía nada de liberal. Nosotros no tenemos Primera Enmienda ni nada parecido que diga que no se dictarán leyes que contravengan la libertad de expresión. Pero estaría bueno que nos preguntáramos si acaso es buena idea legitimar tantas restricciones. Si dormimos tranquilos entregándoles a distintos cuerpos legales y órganos –judiciales y administrativos- la posibilidad de restringir con tanta facilidad nuestros derechos fundamentales. Vaya el reconocimiento a los votos de minoría, los consejeros Jorge Donoso, María Elena Hermosilla y Roberto Pliscoff, quienes entendieron que había que ponderar los dichos de “El club de la comedia” considerando que se trata de un programa… humorístico.

 

Claudia Lagos Lira Coordinadora Programa de Libertad de Expresión, Instituto de la Comunicación e Imagen, Universidad de Chile

Ver comentarios

azucar                                     Mi historia del Almacén

 

La verdad es que tengo muchas historias sobre almacén, cuando siendo niño iba a comprar. Pero contaré una de ellas especialmente complicada y significativa para mí. De vez en cuando mis padres me dejaban junto a mi hermano en la casa de mi abuelita Fidela, en una casa muy grande con parcelita, donde vivía gente con plata, y sin plata, en calle Irarrázaval, en Puente Alto. Siendo más claro, era en los momentos que compartíamos y jugábamos de igual a igual, con niños muy pobres, algunos sin educación sin medios en fin. Una tremenda experiencia, donde uno se da cuenta que los niños son iguales en todas partes.

Pues bien, mi abuela me mandaba a comprar pan, pickle, ají en salsa, bebida, lo que fuera, mil veces si era necesario, un día me mando a comprar azúcar, en el típico almacén de barrio, el almacén de  Don Alejo, hombre hablador, dominador del mundo, que abría con la venta del pan de las 6 de la mañana, cerraba al almuerzo, pero atendía por el lado, y cerraba definitivamente como a las 21.00 hrs, tenía de todo, y cuando se le hacía el pedido lo colocaba en una caja de cartón, con gran destreza la amarraba, y sacaba dulces de regalo para los niños, “lo que indicaba que mi hermano y yo siempre acompañábamos la compra”.

El día aquel, él me vendió un kilo de azúcar en un cambucho de papel kraft, con toda la magia de la puruña y del cierre del paquete, devuelta hacia la casa, yo iba “pajareando” y se me cayó la azúcar, y me vi en la encrucijada de no saber qué hacer, tenía el azúcar en el suelo;  bueno, recogí lo que más pude, estimo que alrededor de tres cuartos de kilo, usando el mismo cambucho roto para traer lo que quedaba a casa, y di por perdido un cuarto que estime ya no se podía recoger y estaba contaminado. Cuando llegué a casa de mi abuela, ella no me dijo nada y entendió el problema, por más que quise bajarle el perfil, sabía y tenía el peso de conciencia que era yo el culpable, pero había tenido la infinita comprensión de mi abuela Fidela.

Cuando salí a jugar más tarde, para sorpresa mía Jaime, un niño muy pobre, pero que con mi hermano encontrábamos muy divertido y atrayente por sus modismos, formas de hablar, su humor, que vivía en un rancho aledaño, siempre a “pata pelá”, su madre era prostituta, pero siempre nos saludaba con mucho respeto y parsimonia, como cualquiera profesional. Jaime había recuperado el otro cuarto, lo traía en una servilleta, untando su dedo y comiendo algo de esa azúcar, y llevando el resto para su casa. Y me dijo: Lo que bota el rico, el pobre lo aprovecha, y sobre todo si el rico es tonto, yo lo miraba y escuchaba estupefacto (sin decirle que era mía).

Tamaña enseñanza, hoy lo escribo con lágrimas, esa experiencia que me marcó, ese niño murió siendo joven, “peleando en la calle”; pero vi la felicidad de él, en sus ojos cuando encontró y recuperó el azúcar que con toda seguridad el y su madre, no podían comprar, y me enseño a mí varias cosas: primero que hay que cerrar la boca, dos la infinita capacidad de la abuela para perdonar a sus nietos torpes, y finalmente que la pobreza está al lado tuyo y no te das cuenta, y que con tan poco puedes hacer tanto…

Luis Ángel Carrasco Garrido

Ver comentarios

4823-ni-os-estudiando-foto-ap.jpgEl académico de la Universidad de Harvard advierte que pueden llevar a los profesores a preparar a los niños para rendir estos tests y olvidarse de otros temas importantes. 

Hecha la prueba, hecha la trampa. Esa es la advertencia que hace Daniel Koretz, académico e investigador de la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard, cuando analiza la importancia que se da a los exámenes estandarizados, como el Simce en Chile, para determinar la calidad de la enseñanza que se da en una escuela.

Y para ilustrar su opinión pone ejemplos: "Hay empresas en Estados Unidos que venden material con las preguntas tipo que llevan las pruebas, y que se repiten año a año. Y eso significa que los alumnos aprendan a resolver problemas sin siquiera entender qué hicieron".

A eso le agrega "trucos", conocidos en Chile, como hacer faltar a los niños con menor rendimiento el día de la prueba o, lo que es más complejo, que los profesores centren sus clases en preparar a sus alumnos, pensando sólo en que obtengan buenos puntajes en esos tests, y le quiten importancia a otras materias.

Luego, advierte: "Hacer responsables a los profesores de los resultados en las pruebas puede provocar aumentos exagerados de los puntajes, y por tanto, esos resultados no son confiables".

Y no sólo eso, sino que también se pierde aquello por lo cual la mayoría de los padres envían a sus hijos al colegio: "Lo hacemos no sólo para que aprendan Lenguaje o Matemática, sino también para que desarrollen la curiosidad, aprendan a trabajar en equipo, a tener pensamiento crítico y reflexivo. Y todo eso se pierde cuando el sistema sólo se basa en la pruebas", añade el investigador, quien estuvo en Chile participando en el Seminario Internacional Mediciones del Progreso Escolar y Valor Agregado, organizado por MideUC.

El académico e investigador dice que él no está en contra de las pruebas, ni de que los encargados del aprendizaje de los niños se deban responsabilizar de su trabajo y sus consecuencias.

Su propuesta es que a las pruebas se les considere apenas como un aspecto más dentro de todos los que sirven a la hora de mejorar la educación que se imparte en las escuelas.

"Si el resultado en las pruebas es malo, hay que ir a la escuela y tratar de saber qué está pasando, si hay problemas con el director, con los profesores, si hay mucha rotación de alumnos. No hay que usar el puntaje en la prueba para cerrar colegios o dejar a los profesores sin trabajo".

Luego, ¿cómo medir la calidad del aprendizaje que logran los niños en la escuela?

Daniel Koretz apuesta por el valor agregado, es decir, por medir el beneficio que obtienen los niños cuando asisten al colegio. "Hay que prestar atención a aquello que las pruebas estandarizadas no alcanzan a medir y que también es muy importante en el aprendizaje de los alumnos. Eso significa concentrarse en las habilidades de conocimiento superior".

Pamela Elgueda

 

 

Ver comentarios

makinsei.jpg

La eficacia en una organización educacional es directa consecuencia de la interacción de múltiples factores, muchos de los cuales no son obvios o no han sido considerados en los modelos tradicionales. El modelo, por ello, asume tres ideas clave para la educación: La existencia de una multiplicidad de factores que influyen en la viabilidad y correcto desarrollo de una organización, uno de los principales errores es creer que para problemas complejos las soluciones y estrategias son simples, y son soluciones únicas. Por cuanto es la combinación de factores o soluciones y estrategias es lo que lleva a optimizar los resultados, donde la importancia relativa de cada variable dependerá de las condiciones de tiempo y espacio. Donde los “Profesionales (profesores) innovadoras en todos los niveles de la organización”, son fundamentales para lograr el objetivo.

En el trabajo que realiza el Colegio es fundamental la aplicación concreta, para lo cual el ordenamiento esquemático permite ordenar y entregar mayor importancia y pertinencia a:

•Herramientas de diagnóstico para entender las organizaciones, sus problemas, sus malas prácticas e identificar sus “nudos de acción”.

• La Guía para el cambio organizacional combinando elementos racionales con emocionales, así como teóricos como prácticos.

•Facilitar una estrategia en la institución educacional, ya que las 7s deben ejecutarse en paralelo, porque están correlacionadas. No es posible realizar progresos en una sin hacer ajustes en las otras.

•Confirmar que una multiplicidad de factores influyen en la efectividad de una organización y su habilidad para cambiar. Los administradores tienden a focalizarse en sólo en algunos elementos (compensaciones o sistemas, por ejemplo), ignorando piezas clave.

•Apoyar la gestión del líder, obliga a reconocer una gran cantidad de elementos que pueden llegar a ser cambiados y focalizarse en aquellos que tendrán el efecto más relevante.

 

Las Siete "S" (traducción de los profesores adaptada del original)

 

STRATEGY (Estrategia)

Es vital plantear una estrategia correcta que refleje una precisa evaluación del entorno y, en especial, de la competencia. Es, en definitiva, la adecuada acción y asignación de los recursos para lograr los objetivos del Colegio. Lo difícil no es proponer estrategias, sino ejecutarlas.

 

STRUCTURE (Estructura)

Es la estructura organizacional y las relaciones de autoridad y responsabilidad que en ella se dan. Desde este punto de vista, la estrategia determinará la estructura y el diseño organizacional será el mecanismo facilitador para que el Colegio logre sus objetivos. De esta forma: si la estrategia cambia, la estructura cambia; no constituyendo un escollo para la primera.

 

SKILLS (Habilidades)

Son las capacidades distintivas del Colegio. Lo que Michael Porter llamaría “sus competencias centrales” o lo que el Colegio hace mejor. Es vital que la estrategia elegida sea consecuente con estas habilidades.

 

SHARED VALUES (Valores compartidos)

Equivalen al concepto de “misión” y son los valores que comparten todos los miembros del Colegio y que traduce la estrategia en metas circulares uniendo a la organización en el logro de objetivos comunes.

 

SYSTEMS (Sistemas)

Son todos los procedimientos y procesos necesarios para desarrollar la estrategia (sistemas de información, sistemas y procesos de ejecución, presupuestos, controles, etc.). Son, también, todos los procedimientos formales e informales que permiten que funcione una organización. Deben estar alineados con la estrategia y constituir el soporte adecuado para su logro.

 

STYLE (Estilo)

Es la forma en que la alta dirección se comporta y, por lo tanto, establece el modelo a seguir. La tesis de fondo es que las acciones relevantes, incluso las simbólicas, comunican a cada miembro de la organización respecto de las prioridades y compromiso del colegio con la estrategia.y metas propuestas

 

STAFF (Personal)

Son las personas que conforman el colegio y se encargan de ejecutar la estrategia. En este contexto, la clave es que los recursos humanos estén orientados hacia la estrategia.

 

 

Carmen Alexandra Campos Acevedo

Directora de Ciclo  Escuela Técnica Las Nieves

Protectora de La Infancia

 

Luis Ángel Carrasco Garrido

Profesor -Magíster en Educación

 

 

 

 

Ver comentarios

harvard.jpg

Ya son 42 los académicos de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) que han asistido al seminario "Enseñanza para el Aprendizaje efectivo", que dicta la Universidad de Harvard, diseñado especialmente para la UAI.

 

Este seminario es la culminación del Programa Integral de Capacitación de la UAI, que es coordinado por el Centro de Innovación y Aprendizaje, y que comprende un año de estudios para mejorar la enseñanza. Una experiencia que les permitió elaborar una propuesta con diez ideas para renovar la docencia universitaria.

 

Estilos de aprendizaje

 

Todas las personas aprenden distinto: unas son teóricas, otras más prácticas, algunas se sentirán más cómodas con las imágenes que con las palabras. Por eso, el profesor debe usar una gama diversa de metodologías y estrategias de evaluación, creando condiciones apropiadas a todos los estilos de aprendizaje.

 

Enseñar vía interacción

 

El aprendizaje es más efectivo cuando los contenidos se insertan en un contexto rico en cuestionamientos, reflexiones e ideas. Luego, se puede desarrollar la clase a través de preguntas y ejemplos controversiales y usando la discusión para introducir los contenidos relevantes.

 

Integrar disciplina y realidad

 

La motivación intelectual de los alumnos será mayor si se enfrentan a hechos y experiencias concretas. Por eso hay que buscar ejemplos y situaciones que reflejen cómo la teoría se vuelve tangible; esto es, cómo incide y se manifiesta en el mundo real.

 

Habilidades de razonamiento

 

El afán práctico limita la creatividad y transforma el aprendizaje en una suma de operaciones mecánicas. Es mejor generar espacios para que los alumnos interpreten, cuestionen, observen y piensen por sí mismos una determinada materia o la mejor forma de resolver un problema.

 

Pensamiento visible

 

Es bueno impulsar a los alumnos a hacer "visible" el proceso del pensamiento, ya sea usando algún tipo de representación que lo ilustre y respalde (mapas conceptuales, esquemas), o a través de una discusión que les permita reflexionar sobre su experiencia en la clase y entender cómo se desplegaron y conectaron sus ideas.

 

Monitorear el aprendizaje

 

Se acostumbra a evaluar el aprendizaje al finalizar una determinada etapa o unidad, lo que no permite enmendar el rumbo de la enseñanza. Luego, es útil hacer evaluaciones breves y sistemáticas que proporcionen evidencia inmediata del nivel de comprensión de los alumnos.

 

Planteamiento desafiante

 

Una buena clase empieza con una buena pregunta: provocativa, compleja, desafiante. Por cierto, la pregunta se debe situar en un contexto que permita a los alumnos entender su relevancia e impacto en la realidad.

 

Planificación y objetivos

 

"¿Qué serán capaces de hacer mis estudiantes al finalizar el semestre?" es la pregunta que debe regir la planificación. Una vez definidas las habilidades y acciones que deberá desarrollar, se pueden determinar las actividades y contenidos que facilitarán el logro de esos resultados y la evaluación más adecuada.

 

Ambiente de aprendizaje

 

La enseñanza es un ejercicio de comunicación, por lo que resulta esencial el vínculo que el profesor establece con su audiencia. Eso no significa ser más ameno, sino considerar a cada estudiante en su individualidad.

 

Pensar el propio quehacer

 

La forma en que se entiende y ejerce la enseñanza es un proceso dinámico que debe ser actualizado, discutido, pensado, para incorporar nuevos enfoques y conocimientos.

 

Pamela Elgueda

 

Ver comentarios

paper_show.jpg

El cambio en el mundo universitario ha impactado de manera muy importante la cotidianeidad del trabajo de los académicos, muchos se han sumado y eventualmente "reciclado", otros se resisten y siguen defendiendo su modo de hacer academia

 

¿Qué ha cambiado?

 

En primer lugar, los académicos se han visto recargados de actividades de gestión. Esto tiene varias explicaciones, los procesos de acreditación, la burocracia asociada a fondos concursables y por cierto, el incentivo económico asociado a cargos directivos.

 

Otro cambio está explicado por un importante incremento en el número de estudiantes de pregrado y una disminución de las exigencias de selección (bajas en los puntajes de corte PSU), lo que conlleva desafíos metodológicos y didácticos que son demandantes en tiempo, creación y esfuerzo.

 

Por otra parte, se ha desarrollado un incipiente “mercado” de académicos, trasladándose de una universidad a otra con equipos, proyectos y arrastrando su prestigio personal desde una institución a otra. El prestigio que antes estaba asociado a la organización ahora es, fundamentalmente capital del académico. Llama la atención que, contrario a lo que se habría pensado hace algunos años, este tránsito se da desde universidades tradicionales y reconocidas a otras privadas y en crecimiento, impensable hace 10  o 15 años

 

Los académicos han tenido que hacerse parte de los procesos de admisión de pre y post grado, dar entrevistas, gestionarse en la prensa y preocuparse por que sus actividades tengan cobertura. Es parte de su labor atender consultas de periodistas y promover la universidad.

 

Una de las áreas que más se ha impactado es la investigación. No sólo han tenido que hacerse competitivos por fondos concursables, además se han visto obligados a trabajar en red,  modificar los diseños metodológicos, productos de investigación, incursionar en la consultoría, asesoría o investigación aplicada, modificando sus agendas y líneas de investigación.

 

Los medios de difusión y publicación también se han visto modificados.  Si efectivamente el conocimiento se duplica cada 4 años deja de tener sentido invertir casi 12 meses en el proceso de publicación de paper en una revista ISI. Al parecer, el actual sistema de publicación y difusión del conocimiento científico está pensado para un concepto de conocimiento estático e inmodificable.

 

Al contrario, la constatación actual es, precisamente, que el conocimiento va cambiando, se va construyendo con aportes sucesivos de varios cerebros. El trabajo de creación colectivo se hace más importante.

 

Los académicos deben aprender a escribir “en borrador”, a dejar que sus argumentos sean utilizados y complementados por otros. Las actuales herramientas tecnológicas permiten, precisamente, pasar del trabajo aislado al trabajo colaborativo. Esto permite encontrar más y mejores soluciones para los actuales problemas de la sociedad.

Ricardo Carbone B.

 

 

Ver comentarios

Los chilenos discutimos, no conversamos, para ello hay que ponerse de acuerdo en las palabras. Sólo entonces daremos real valor a nuestras promesas y confianzas. Chile vive un momento crucial en su historia. ¿Seremos capaces de volver a conversar, de enfrentar nuestras promesas y establecer confianzas? Analicemos algunos de los elementos fundamentales de lo que llamamos nuestra identidad pública, centrándonos enfernandoflores.jpg

las promesas. Declaramos que las promesas que hacemos son esenciales para construir nuestra identidad pública. Nuestra identidad pública no sólo está basada en las promesas que hacemos y cumplimos, sino que además en nuestras declaraciones públicas acerca de lo que decimos ser, y en los juicios y caracterizaciones que otros mantienen acerca de nosotros, y mucho más. Las personas al prometer, actúan en interés de otras personas. Ya sea en la respuesta a una petición o a un ofrecimiento, hacemos promesas para completar acciones en el futuro. Cuando decimos "le prometo"..., estamos diciendo que llevaremos a cabo una acción para alguien en el futuro. Antes de hablar, la promesa no existe. En el momento de hablar, simultáneamente generamos la promesa y el momento futuro en el cual las acciones serán cumplidas. Para hacer una promesa, no se requiere la palabra "promesa" verbalizada en forma explícita. Habitualmente hacemos promesas sin decir formalmente "le prometo..."; y esto es igualmente escuchado como una promesa por las otras personas. Hacemos promesas, además, por medio de gestos, un asentimiento con la cabeza, sin hablar. Prometer es un fenómeno social. Cuando hacemos promesas, coordinamos acciones con otras personas. Esto abre nuevas posibilidades para nosotros en la vida. Se mira el prometer como algo que sólo hacemos en ocasiones especiales, o también se dice que las promesas son algo que está intacto o roto, que tienen que ver con la "cuestión moral" de mantener nuestra palabra", que podemos guardarlas o romperlas. Las promesas no son cosas que se hacen sino que compromisos en las conversaciones en las cuales emprendemos acciones y nos coordinamos con otros. No podemos evitar las promesas, son la base sobre la cual construimos y tejemos en conversaciones nuestras vidas. Prometer es constitutivo de la vida humana. Como la fuerza de gravedad, o respirar; prometer es un hecho inevitable de la vida en nuestro vivir con otros. ELEMENTOS BASICOS DE LAS PROMESAS Se hacen cargo de nuestros intereses comunes en el contexto de trabajar y vivir en conjunto con otros. Llegar a una promesa está en proponer condiciones de satisfacción exitosamente acerca de lo que se debe hacer y para cuando debe estar completado, y en hacerlo de manera de hacerse cargo del que las acepta. Esto sucede en un trasfondo de confianza mutua y a partir de la comprensión mutua de las promesas que dos personas pueden hacerse entre sí. Cuando hacemos una promesa, le estamos diciendo a otra persona que somos capaces de cumplir las condiciones. Si nuestra situación cambia, y no podemos cumplir nuestra promesa, necesitamos hacernos cargo de la otra persona y dejarle saber que ya no podemos cumplir las condiciones y cancelamos o anulamos nuestra promesa. O, podemos cancelar nuestra promesa original y hacer una nueva promesa. Si no sabemos qué hacer, podemos tener una conversación con la persona a quien prometimos, para reexaminar el interés original y observar nuestras situaciones, y hacer una nueva promesa. Las promesas no están fijas, sino que viven en el lenguaje de acuerdos entre dos personas. Declaramos que la mayor parte de la gente hoy día no lo reconoce así, y que no toman el lenguaje y las promesas seriamente. Cuando tomamos seriamente nuestras promesas, aceptamos que cambiar una promesa no estará ausente de consecuencias. Cuando hacemos una promesa, el mundo del solicitante y del prometedor cambian. El futuro de la persona que acepta la promesa incluye ahora la expectativa de que esas condiciones serán cumplidas. Organizamos nuestras vidas alrededor de promesas que hacemos a otros y que ellos nos hacen a nosotros. Estas promesas apoyan nuestras propias acciones y promesas a otros. Frecuentemente no reconocemos que, así como nuestras posibilidades en la vida dependen del cumplimiento de las promesas que otros nos hacen, también las acciones de otros dependen de nuestras promesas. Podemos identificar algunos quiebres comunes al prometer. Uno es no declarar y escuchar condiciones de satisfacción claras. Esto sucede cuando el solicitante y el prometedor comparten antecedentes diferentes para lo que se considera como obvio, y escuchan diferentes condiciones de satisfacción. Otro tipo de quiebre se produce cuando prometemos y no estamos en condiciones de satisfacer la promesa. Una forma de evitar esto, es ser claro en lo que se promete hacer y evaluar si se está en condiciones de cumplir la promesa. Cuando prometemos debemos preguntarnos: ¿somos sinceros al hacer esto?, ¿tenemos tiempo?; ¿tenemos la habilidad de hacerlo? Si no podemos contestar afirmativamente a estas preguntas cuando nos hacen una petición, podemos comprometernos a comprometernos más adelante. Si sabemos que no podemos cumplir con lo prometido en el tiempo definido, podemos contraofrecer otro plazo. Y así sabemos que no podemos hacerlo, aunque quisiéramos, podemos declinar. PROMESAS Y CONFIANZA Nuestra capacidad de hacer promesas tiene que ver con nuestra capacidad de confiar y de ser confiables. La confianza es fundamental en el prometer. La confianza es especialmente un fenómeno social que surge de nuestra capacidad de hacer promesas. Es un juicio evaluativo. Cuando confiamos en alguien, estamos diciendo que tenemos un juicio positivo de que esa persona cumplirá sus promesas, hacemos un juicio acerca de esa persona respecto a su sinceridad, competencia y responsabilidad. Podemos evaluar si confiamos en esa persona en cada uno de estos dominios. Comúnmente no estamos conscientes de estos dominios, ni distinguimos uno de otros. Al aceptar ésto, podemos empezar a observar que podemos confiar en la sinceridad de una persona, y a la vez, evaluar negativamente su competencia o responsabilidad. CONFIANZA EN LA SINCERIDAD Una persona es sincera cuando tenemos el juicio que la conversación privada acerca de su promesa es consistente con su conversación pública. A la inversa, decimos que una persona es insincera cuando tenemos el juicio que nos esconde algo o que está sosteniendo una conversación privada diferente de la conversación pública. Si tenemos una evaluación positiva de la sinceridad de una persona, decimos que confiamos en ella. Si tenemos un juicio negativo acerca de la sinceridad de la persona, decimos que desconfiamos de esa persona (sea fundada o no). Cuando una persona nos promete, abrimos nuevas posibilidades y, al mismo tiempo, tomamos riesgos y nos exponemos a quiebres negativos. Algunas veces evaluamos que el riesgo involucrado en cuestionar la sinceridad de alguien no es tanto como para justificar la búsqueda de fundamentos para nuestros juicios. La confianza y la desconfianza son dos predisposiciones automáticas que tenemos en la vida respecto a las promesas. Podemos hablar de personas confiadas y desconfiadas. Las personas confiadas tienen juicios positivos acerca de la sinceridad de los otros si es que no tienen razones aparentes para dudar. Para la gente confiada, el juicio positivo de sinceridad es su forma espontánea de relacionarse con otros. Las personas desconfiadas se enfrentan a los otros con una disposición inicial según la cual nadie debe ser considerado sincero, salvo que se tenga suficiente fundamento para hacer un juicio de confianza. Para las personas desconfiadas, nadie merece nuestra confianza salvo que se pruebe lo contrario. Hoy día, la desconfianza es la predisposición más común. Cuando la desconfianza es nuestro ánimo predominante en la vida, restringimos las posibilidades que se pueden desarrollar. Cuando confiamos, nos involucramos en abrir nuevas posibilidades en la vida, a pesar que al hacerlo tomamos riesgos. La consecuencia de la desconfianza es que no nos arriesgamos buscando la seguridad en la vida y no desarrollamos nuevas posibilidades para nosotros mismos. Cuando recibimos una promesa, necesitamos además evaluar la competencia de la persona. Un juicio de competencia se refiere a la habilidad de la persona para efectuar las acciones necesarias para cumplir la promesa. Podríamos tener el juicio que la persona, a pesar de su sinceridad, no es competente para proveer las condiciones de satisfacción. Lo que hemos dicho acerca de la confianza relacionada con la sinceridad, puede ser observado, con las mismas distinciones, respecto a la competencia. Lo importante es reconocer que la sinceridad y la competencia son dos dominios diferentes, y que cuando hacemos o recibimos promesas, tenemos juicios y nos enjuician en ambos dominios. CONFIANZA EN LA RESPONSABILIDAD Hay un tercer dominio que necesitamos observar. Es el dominio que llamamos responsabilidad. La responsabilidad es el juicio que tenemos acerca de la capacidad de alguien de danzar en sus compromisos con otros. Decimos que cuando alguien nos hace una promesa, debemos además evaluar no sólo la competencia de la persona para cumplir las condiciones de satisfacción, sino la competencia general de esa persona para cumplir sus promesas. ¿Puede cumplir la promesa a tiempo? ¿Cuándo cumple con lo solicitado? ¿Si no genera satisfacción, solicita mayores datos? ¿Avisa a tiempo si no puede cumplir la promesa, la cancela, o hace una nueva promesa? Cuando rompemos una promesa, necesitamos considerar las consecuencias, porque afectamos nuestra confiabilidad. Al mismo tiempo, debemos observar que el costo de no romper una promesa puede ser aún más alto. Podemos efectuar algunas acciones para disminuir el costo de romper una promesa. Por ejemplo, debemos avisar prontamente para alertar a la persona a quien prometimos, y así disminuir las consecuencias de nuestra decisión de anular la promesa. Por ejemplo, podemos ofrecer algún modo alternativo de enfrentar el asunto involucrado en nuestra promesa. Podemos ofrecer una compensación por el daño que causamos. Podremos necesitar proveer fundamentos que apoyen nuestra reevaluación de prioridades, etc. y debemos saber y aceptar que cada vez que rompemos una promesa, pagamos un costo en términos de nuestra identidad pública. Nuestra identidad pública, de esta manera, se desarrolla a través de nuestra capacidad de hacernos cargo de los intereses de otras personas. Estos intereses son abordados a través de promesas y ofrecimientos que hacemos públicamente. Nuestra identidad pública se construye de acuerdo a la forma en que nuestras promesas y ofrecimientos se dirigen a los intereses de otras personas. En el espacio público, somos lo que son nuestras promesas y ofrecimientos. Necesitamos hacernos cargo de la forma en que somos evaluados en los dominios de nuestra sinceridad, competencia y confiabilidad. Nuestro desempeño y el juicio público acerca de nuestro desempeño, en cada uno de estos dominios, es una de las maneras básicas en que construimos nuestra identidad pública. La capacidad de escuchar los intereses de otras personas, de participar en narrativas amplias acerca de la economía y del mundo, y de hacer juicios fundamentados, son esenciales para aumentar nuestras oportunidades en la vida y desarrollar acciones efectivas cuando hacemos ofertas. El valor de nuestras promesas y ofrecimientos será una de las medidas de nuestra fortaleza. De acuerdo con las promesas y ofrecimientos que podemos proveer, podemos asegurar las promesas y ofrecimientos para nosotros mismos. Si nuestras promesas y ofrecimientos pueden proveer condiciones de satisfacción que se hacen cargo de los intereses de otras personas que muy pocos o nadie puede proveer, y somos evaluados en forma positiva en nuestra sinceridad, competencia y confiabilidad, la gente estará dispuesta a dar parte de lo que tienen a cambio de lo que ofrecemos. Un intérprete musical sobresaliente, por ejemplo, crea su éxito y su fortuna personal en las especiales promesas y ofrecimientos que puede proveer. Las personas están dispuestas a pagar por escucharle, pero no lo harían para escuchar a otro. Lo mismo sucede en otras profesiones y otros campos. Nuestra fortaleza social no sólo se expresa en términos de dinero, sino también en términos de prestigio social y poder. La confianza que nuestros ofrecimientos y promesas pueden obtener de los otros, es un recurso social importante. Muchas personas dedican sus vidas a obtener reconocimiento social. Considere, por ejemplo, a algunos científicos o escritores de renombre. Algo similar sucede con los políticos exitosos. El prestigio social y el poder son dimensiones fundamentales de nuestra identidad pública y, por lo tanto, aspectos que deben ser considerados cuando diseñamos ésta. Escribir en el periódico, requiere someterse a la disciplina del espacio. Es nuestra esperanza que estas notas sobre "Promesas, Confianza e Identidad Pública", les sean de ayuda a los lectores y que en el futuro encontremos nuevas formas de desarrollar estos tópicos. Eso dependerá del interés de los lectores. En lo que sí estamos ciertos, es que el futuro de Chile depende en gran medida de la calidad del "conversar" de los chilenos. En ese conversar el arte de prometer es esencial. FERNANDO FLORES / 2000

Ver comentarios

<< < 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 > >>
Top

Alojado por Overblog